miércoles, 20 de junio de 2018

DEL MESMO PALO


De las  costas del Tuyú
truje un moro pampa viejo
gordo, lustroso el pellejo,
lo llamaba “El Tacurú”.
Guapazo para el ñandú,
conocido en las boliadas,
era pa’ las gambetiadas
como soplido de viento,
había que hacerse tiento
pa’ no cáirse en las cuerpiadas.

Cuando había asao con cuero
pa’ demostrar su destreza
saltaba sobre la mesa
sin redamar ni un salero.
No había zaino, no había overo
con que igualarlo pudieran,
ni en toda mi vida entera
hallaré otro mancarrón
que tenga su corazón
y su mirada altanera.

Hoy, que han pasado los años,
vos estás viejo y vencido;
yo estoy triste y abatido
charquiao por los desengaños;
vos te acordarás de antaño
en que eras guapo y ligero
mientras que yo, compañero,
añoro mis alegrías
que se me fueron un día
volando tras un lucero.

Te acordás mi moro viejo
del lindo tiempo pasado
cuando estabas pelechado
y lustroso como espejo.
Hoy en un box desparejo
te mezquinan la ración,
vos que fuiste un redomón
que costó un triunfo domarte
has tenido que entregarte
…lo mesmo que tu patrón.

Versos: (presumiblemente) de
Carlos María Cervetti

domingo, 10 de junio de 2018

AH CHINA


Mañana por la maña
me voy a las Tres Esquinas,
á tomar un mate amargo
á la casa de mi chinna.
                                (Popular)



“¿De ande buen mozo
tan de mañanita”
preguntó la vieja
misia Rosalía,
desde la ventana
de cierta casita
de color celeste
en donde vivía
una buena moza
que era conocida
hasta en la frontera,
por “la linda china
de las tres esquinas”

“Vengo á visitarla
misia Rosalía”,
respondió cumplido
el mozo que iba
en un flete oscuro
de muy buena pinta,
y agregó al apearse:
“¿Cómo no vendría
con el sol á verla
si el alma y la vida
tengo en esta casa
de la linda china
de las tres esquinas?”

La vieja, risueña,
llamó fuerte: ¡Mija!
y vuelta hacia el mozo
que estuvo en espinas,
le dijo: “Ya sabe
que aquí no se estilan
esos cumplimientos
cargados de almibar;
déjelos afuera
y aclare la vista
para no engañarse
al ver á la china
de las tres esquinas.”

Apenas el mozo
entró en la salita
y cruzó la pierna,
llegar vió á la china
que aunque se vistiese
con telas sencillas
y se presentara
bastante encogida,
la fama de hermosa
no desmerecía…
¡Ah china macuca
la sabrosa china
de las tres esquinas!

Un mate llevaba
de los con boquilla,
y se lo dio al mozo
con una sonrisa.
“¡Amargo!” le dijo.
“¿Amargo? ¡no diga!
si usted lo ha cebado,
mas dulce que almíbar
lo hallará mi boca
que hace tiempo ansía
un dulzor más rico,
que guarda una china
de las tres esquinas!”

Y como la moza
callara encendida,
agregó, poniendo
mas cerca la silla:
“Bien háiga quien puso
el trigo en la espiga
la fruta en el árbol,
agua en las cachimbas,
y en tus ojos negros
la luz de mi vida.
¡Ah prenda del alma!
mi querida china
de las tres esquinas!”.
……………………….
Y cuando aquel mozo
al tranco volvía
á la Unión, que alzada
sobre la cuchilla,
luces y fogones
á un tiempo encendía,
suspiros y besos
confiaba a la brisa,
y risueño á ratos
la cara volvía,
soñando que en ancas
llevaba á la china
de las tres esquinas!

Versos de:
 Benjamín Fernández y Medina

lunes, 4 de junio de 2018

EL REBENCASO...


               (relato)
1
“-¿A qué tiro son las bravas?
-Dos libres y a igualar peso;
va ver cumpa lo que es eso
en cuanto trencen las tabas.
La forastera se alaba
diciendo que’s pan comido.
-Eso lo dirá el carpido;
no vaya a créir Don Rolón;
que contra ese charabón
corre en tortuga un dormido.”
2
Unos dicen que’s robada
y otros dicen que’s perdida.
Modos de ver en la vida,
fe en las gurupas sentadas.
Como una lonja estaquiada
luce la cancha pueblera;
los riales se hacen coyeras
y nigún cinto s’empaca
pa’ levantar una vaca
contra la rica estanciera.
3
La de juir es pa’ mañana
y Don Yerba de antojao,
va a medir a su “Alunao”
con una luz alazana;
‘tan diciendo: “pa’ mañana”
dende jinete a bagual,
plata de espuela a pretal,
y de acordión a guitarra,
y un gargarismo’e chicharras
que cái del algarrobal.
4
Se ha embanderao l’alborada
con nubes blancas y azules
y el sol ha roto sus tules
pa’ curiosiar la topada.
Pulpero a carpa clavada
merca en mitá del camino,
y a frito, pastel y vino,
desbastando las esperas,
los del pago y los de ajuera
tejen la fama del fino.
5
La zurda de un entendido
se le duerme al chamamé
y un redomón pangaré
se asienta con un bufido.
Dende lejos han venido
jinetes, sulkys, volantas;
un “pasao” contra la yanta
se enderieza dende el suelo,
y es una garza el pañuelo
que güela de su garganta.
6
Se molestan de a momentos
las ofertas trabuquiadas,
y un indio a boca golpiada
le clava chuzas al viento.
Güeltea un cinto, alza un lamento
un perro dende una lona,
y en la mesa ‘e la carona
gringo y crioyo están truquiando
mientras pasa al lao cantando
dende un talón la yorona.
7
-¿Qué tal es el de p’ajuera?
-Es ponderao en las canchas;
le han borrao hasta las manchas
pa’ que pueda hacer carrera.
La fe de la rinconera
se duerme en el alazán.
-No le hace don, ayí van
dispuestos pa’ la junción.
¡Voy cien contra el del Rincón!
-¡Copo su antojo don Juan!
8
¡Lindo flete el “Alunao”
y parejita su estampa,
solo le faltan las guampas
pa’ completar un venao!
Es un junco del bañao
trabajao pa’ parejero,
y el anca de ese estreyero
solo un rebenque conoce:
el que al apiarse da el roce
de la guitarra ‘el Mielero.
9
Guacho cayó a la ranchada
por pintar mal pa’l arao,
y lo alzaron bautisao
con el agua de una helada;
como sombrita asustada
ganó poncho el regalao,
y tiritando confiao
buscó amparo y s’hizo oviyo
el lindo zaino potriyo
que se yamó el “Alunao”.
10
No tiene ni una carrera
ni perdida ni ganada;
va a medirse en la topada
con una luz de p’ajuera.
Guasuncho de la ribera
del pago sanjavielero,
tordo criao por un islero,
corrido en los desplayaos,
viene, ricién emplumao
a cotejar al pampero.
11
Trái dos chuzas de malón
tijeriando en las orejas
el puro que lo coteja
nacido y criao a galpón;
relincha de regalón
y suavecito bracea;
la acordión lo traquetea
y embozalao con su polka,
a música lo remolca
el mensual que lo cuartea.
12
Manos y patas finitas
como de gama cerrera,
igual que taza pionera
la pisada redondita;
las venas en sangre escritas
le dibujan la pureza,
y demostrando guapeza
po entre las manos vendadas,
las patas en las tranquiadas
se le ganan con limpieza.
13
Lo han tráido dende el Rincón
como a novia delicada,
con una manta bordada
dende la clina al garrón;
come azuca de terrón
y en la tabla del pescuezo,
la dueña le prende un beso
como recomendación.
14
Deposita un envainao,
palmea el encuentro al potriyo
y a vincha se alza el flequiyo
el dueño del “Alunao”;
las vistas se han esplicao,
se acomodan los rayeros;
quedan solo el guitarrero
rajuñando la encordada,
y al sol la gente apretada
se quema a lo pan casero.
15
Y güeno… ¿qu’iba a invitar
el avestruz al venao?:
“¡metalé pata cuñao
que nos quieren cotejar!”
-¡Señores: a despejar…!
-Abran cancha… ¡Se largaron!
-¡Voy cien más al que importaron!
-Se han apariao… ¡Oigalera!
-¡Te han apurao rinconera…!
-¡Castigaron… castigaron…!
16
Se conviersan enredaos
los pañuelos con las clinas,
y pasa una golondrina
como tejiendo un bordao.
Viene el alazán cortao
porque es de sangre y escuela,
y es un Juan Soldao que güela
con un tordo atrás del ala,
centeya contra luz mala
que crió arisca la vigüela…
17
Castiga juerte el Mielero
con el cabo ‘e coroniyo,
y es una mancha el potriyo
que se tiende en el sendero.
-¡Oigalera al rinconero!
-¡Pio… ju… ju… ju… lo han bandiao!
-Naides te ataja “Alunao”!
-¡Se viene en punta el oscuro!
-¡Ganó cumpa, está maduro,
ya tiene guampa el venao!
18
Lo sofrena sin rigor
ahugao por la polvareda,
y con la mano de seda
le va sacando el sudor.
Tiembla la voz del cantor
en mitá de la clinera,
al decir: “la rinconera
me obligó a bajarte el brazo.
¡Perdón por el rebencazo
que en el anca te prendiera!”
19
La tarde se va muriendo
engüelta a grito y guitarra.
‘tan yorando las chicharras
al sol que se va perdiendo.
La gente los va siguiendo
a jinete y parejero,
y el corazón del islero
dice sintiendo un lonjazo:
“¡perdón por el rebencazo
mi lindo flete estreyero!”

Versos de Julio Migno

miércoles, 16 de mayo de 2018

GORRA'E VASCO


Quizás un vasco lechero
con vos vino desde España
y fuiste a la campaña
acompañando al tambero;
al que corría un parejero
como disputando un duelo
para sujetarse el pelo
le hicistes como una cincha
y le supliste la vincha
que se hacía con un pañuelo.

Y te empezó a usar el criollo
por el vasco alambrador
que trabajaba mejor
si tenía que hacer un hoyo,
o desparramando un rollo
de la púa o de la lisa,
y alguno que la precisa
como que era regalada
la blanco o la colorada
luego usó como divisa.

Gorra’e vasco te nombraron
porque algún vasco te trajo
pero después pa’l trabajo
gringos y criollos te usaron;
si en verano te guardaron
pa’l invierno se te deja,
ya descolorida y vieja
y por el tiempo estirada
cuando era fuerte la helada
sabía tapar una oreja.

Te supo usar el resero
en días de mucho viento
mientras que colgó a los tientos
pa’ bien seguir, el sombrero;
suplistes al serenero
en cuanto al raso ha acampao
o usando el poncho encerao
entonces no te mojaba
pero lo mismo abrigaba
al que iba encapuchao.

Hasta de guante ha servido
en el tiempo de la arada:
una cadena escarchada
en el yuguiyo has prendido,
pa’ la hora’el matecocido
como asiento se te usaba
y… siempre bien le quedaba
al que corría la sortija,
y pa’agarrar la manija
si era caliente la pava.

Te ha usao el deschalador
cuando cargó la maleta,
pa’ jinetiar a un sotreta
también te usó el domador,
el bolsero estibador
en la plancha o descargada,
media chata y alargada
también el calvo te ha usao
¡y si andaba enamorao
disimuló la pelada!
                              (Ca. 1984)
Versos de Libertario Blengio

lunes, 14 de mayo de 2018

DE CARNIADA

Cayó la primera helada
y es la forma de avisar,
pa’l que quiera faturar,
que’stá en la fecha indicada.
Dentra cáir la paisanada
convocaos, o por istinto;
los cuchiyos en el cinto
guardan los filos sin meyas;
mamajuanas y boteyas
muestran crioyo vino tinto.

Uno de los dos capones
ya cuelga del aparejo,
cayan todos y habla el viejo
que sabe de’stas cuestiones;
larga un par de indicaciones
y se mete en el galpón,
preparaos tiene un cajón
y algunas bolsas de sal
y su mano sin igual
p’hacer mondiola y jamón.

Un grandote forcejea
con el robusto noviyo
y al más ducho pa’l cuchiyo
pa’ otro chancho se lo arrea;
el fogón chisporrotea
con l’agua pa’ las morciyas;
otro está hachando variyas,
y aunque le dicen: “¡Dejalo…!”
al perro ladrón, un palo
le rebolia en las costiyas.

La máquina de picar
a la mesa quedó fija
lista pa’ darle manija
y la choriciada armar.
Lo güeno, hay que separar
lo demás, se va cortando;
el que la tripa va inflando
por áhi rezonga y se queja
que la sal de la madeja
dejó su jeta picando.

Sin pijotiar condimentos
uno le tira de todo
y otro le agrega a su modo
vino y sal sin miramientos;
prueban… y enyenan contentos
pa’ echar alguno al asao;
meten pata, pues clavao
que habrá larga sobremesa…
y dispués el tinto pesa
pa’ trabajar dimasiao.

La ‘tropiya’ hace un parate,
se come y chupa a lo grande
y hasta que el patrón no mande
sigue la ronda del mate;
una yunta da combate
al sueño que lo domina,
varios buscan la letrina
pa’ndar livianos la tarde
y hay uno que ¡Dios lo guarde!...
la gran pucha, cómo empina¡

Versos de Néstor E. Mori

sábado, 31 de marzo de 2018

TRAVESIANDO EN UN FOGÓN


Con un tono dominante
en mi vigüela paisana,
aunque pinte una macana
arranco lo más campante;
sin que me pidan que cante
les gorjea mi garguero
con este sentir campero
que hace temblar mis garrones,
cegao por las tradiciones
me meto en el entrevero.

Mientras que perdón les pido
por esta audacia tamaña,
pa’ ganarme un trago’e caña
me siento un zorzal florido;
mas si peco por metido
la tranquilidá les dejo,
que por ser criollo parejo
con esta lial travesura,
va mi amistá simple y pura
más redondita que un tejo.

Es que un fogón argentino
hace añico mi postura,
y dientro en la senda oscura
del más endiablao camino…
pero nunca pierdo el tino
en una meta señera
y los chumbo a mi manera
sin ninguna compadriada:
que esta alegría hermanada
como aquí adentro, está ajuera.

Ansí ha de fundamentarse,
y esto no es una alabanza,
que pa’ llenarse la panza
solo el tiempo ha de gastarse;
poco cuesta el obsequiarse
con algo’e filantropía;
pero a más yo le diría,
sin dentrar a una’partada
cayendo de una sentada,
que yo empiezo por la mía.

Entre comer pa’ estar juntos,
o estar juntos pa’ comer,
hay diferencias pa’ ver
hablando de otros asuntos…
Pego la güelta a mis puntos
pa’ callar con más cautela,
no porque en algo le duela
a mi ser, si hay que jugarse,
pero puede encocorarse
mi noble y gaucha vigüela.
                          (29/07/1983)


Versos de Roberto Coppari

¡JUÉ PUCHA, QUE TENGO SUERTE!


Disculpen mi vanidad de publicar este verso, pero me lo dedicó el poeta para mi cumpleaños número 40:

Si a veces el gusto tengo
de pasarme un largo rato
terciando con el amargo,
pa' largar no me entretengo…
pero claro, le prevengo
ya que el hecho me divierte,
que ésto es plata que se invierte;
y pa’ más claro le digo:
busco pa’l caso un amigo…
¡Jué pucha, que tengo suerte!

Y si aparecen las ganas
de hablar de Patria, de historia,
como urgar en la memoria
las glorias viejas, lejanas;
tal vez porque peino cana
a ninguno desconcierte!
más si cabe que lo alerte
le aclaro de un solo trazo:
pa’eso tengo un amigazo!
¡Jué pucha, que tengo suerte!

Si acaso quiero dentrar
a charlar de tradiciones,
reuniones en los fogones
o a gauchos entropillar;
tenemos pa’ menudiar
hasta que el día dispierte!
o nos empuje la muerte
y es cierto que no exagero:
pa’eso guardo un aparcero…
¡Jué pucha, que tengo suerte!

Si es que hablamos de amistá,
de sentires familiares,
hallamos temas a mares
como pa’ una eternidá!
Soñando ver la verdá
cualquier opinión se vierte;
como pa’ quedar inerte
se gasta el último aliento;
mi criollazo, es un portento!
¡Jué pucha, que tengo suerte!

Estos y otros pormenores
apegaos a nuestro suelo
se discurren con anhelo
con los principios mejores.
Y quien derrama esas flores?,
el afecto que se vierte?
¿Que me canta lindo y juerte
como un pájaro en su rama?
Carlos Raúlo Risso se llama…
¡Jué pucha, que tengo suerte!
                                  (21/01/1992)

Versos de Roberto Coppari