domingo, 29 de junio de 2014

PIALANDO MISERIAS

Temprano ensillé el “rosillo”
y acomodé en la encimera
la llave torniquetera
y un lazo corto y sencillo.
El ovejero amarillo
observando mi quehacer
como sabiendo el deber
por gusto que le provoca
con el cabresto en la boca
me invitaba a recorrer.

Volví a buscar la cuchilla,
los cigarros y el sombrero;
de paso solté al nochero
que relinchó a la tropilla.
Una neblina tordilla
dentró a mojarme el recau
y en el vapor levantau,
Tata Dios lucía sus mañas
bordando de telarañas
los hilos del alambrau.

Abrí la primer tranquera
sin bajarme del “rosillo”
y entre a contar los novillos,
con conocencia campera.
Ya noté que en la primera
uno me andaba faltando,
los volví a contar, mirando
con duda en el entrecejo
cuando algo extraño, a lo lejos,
me hizo salir galopando.

De un tironcito exigido
llegué y rodeau de chimangos,
‘taba el poncho de un polango
en el alambre tendido.
Desmonté medio afligido
observando los detalles,
rogando que no me falle
la sospecha que tenía,
por unas marcas que había
en dirección a la calle.

Hallé al final de mi empeño
como a cien metro’el rodau
de un carro desvencijau,
que bien conozco a su dueño
cuando el hambre mata el sueño
la razón de a poco merma,
y no hay honradez que duerma
si allá en su tapera están
diez bocas pidiendo pan,
y una mujer muy enferma.

Cabresteando a una razón
y echando en el anca el cuero,
dejé al tranquito el potrero
pa’ cumplir con la misión
de anoticiarle al patrón,
que al “negro” en una pialada
por curarle una abichada
sin querer lo desanqué,
sobre el pucho lo cuerié
y se lo di a la perrada.


Versos de Carlos Loray

sábado, 28 de junio de 2014

NUNCA TE DIJE NADA

Con un rosa color cielo
puesta de sol tu pollera,
yo te vi así, a mi manera
y fue mi mayor anhelo.
El perfume de tu pelo
con tu carita aniñada,
el dulzor de tu mirada,
la tristeza de tu llanto,
pensar que te quise tanto…
¡y nunca te dije nada!

Capaz de montar un trueno
por un porrón de ginebra,
o dormir con cien culebras
sin que me melle el veneno.
Mi sangre no tiene freno
pa’ cualquier atropellada,
hago pata’ncha, sin nada,
al diablo más entrañudo.
Yo que fui tan corajudo…
¡y nunca te dije nada!

Extraña filosofía
hay en mis noches serenas:        
oigo una voz que con pena
me dice: “¡Yo soy María…!”
Deliro en mi fantasía
por la frase tan deseada,
se agiganta una encordada,
y un triste canto me llega…
Pude ser tu Santos Vega,
¡y nunca te dije nada!


Versos de Omar Moreno Palacios

martes, 24 de junio de 2014

PUESTERO SOLO

Llovió todita la noche
y también el día entero.
Y ahora el viento “pampero”
está soplando a derroche.
Hay agua, a troche y moche,
los bajos, ya son laguna.
Contentos por su fortuna
están feliz los horneros
y los charcos del potrero
hacen de espejo a la luna.

Ha dejado de llover
se ve el pasto limpito,
con ese verde clarito
que denota su crecer.
Lejos, se alcanza a ver
la tropilla retozando,
y el vacaje, que pastando
se extiende en el campo ancho,
y bajo el alero’el rancho
está el puestero, mateando.

Pinta el sol el horizonte
y con bozal, el puestero,
sale a buscar el nochero
que está al reparo del monte.
Lo ensilla y sin más apronte
lo mueve, monta enseguida,
pa’empezar la recorrida
que es su diario derrotero,
destapando un bebedero,
del lote de las paridas.

Cambia después de potrero
algunas vacas con cría
y llegando el mediodía
regresa a hacer el puchero.
Almuerza. Después, certero,
le pone a un “pampa”, el recao,
que está recién enfrenao
y piensa: “Con este pingo
me viá lucir el domingo
cuando vaya pa’l poblao”.

Con el sol recién entrao
ya en la cocina, agarra
a su querida guitarra
pa’cariciar su encordao.
Recordando su pasao
tal parece, que rezonga
y sin que se lo proponga
de su saber, hace alarde
y alegra, al caer la tarde
el ritmo de una milonga.

Y van los años pasando,
soles y fríos, con saña.
Demientras que en la campaña
sigue el gaucho puesteriando
solo, y espera que cuando
deba soltar las amarras
y la muerte muestre garras
montada en negro corcel,
pueda llevarse con él
sus versos y su guitarra.


Versos de Horacio Meana

sábado, 21 de junio de 2014

MILONGA CRIOLLA

Con cariño y con respeto
permita que lo salude,
aunque para ello me escude
en verso tan incorrecto.
Y aunque en hondura me meto
no lo hago con feos modos,
si son mal mis acomodos
pacencia digo y será,
caballeros porque la
bota’e potro no es pa’ todos.

¡Ay, quien me daría tener
veinte años menos, mi Dios!,
como una y una son dos
redoblaría mi saber.
Y en lo tocante a querer
soy de corazón muy blando
y antes de andar aflojando
prefiero ser atrevido,
rengo me habrán conocido
pero lo que’s manco, ¿cuándo?

A usté (sí mi cumpa a usté) *
le ha corcoviao este pial,
que con fuerza natural
se lo tiro en buena fe.
Si llagara de revés
o se me cortara el lazo
no diga que soy un guaso,
lleva la virtú en el rollo:
yo pa’ pialar a los criollos
los enriedo en un abrazo.

Versos de Autor Desconocido

* En el lugar subrayado, en realidad se coloca el nombre de la persona a quien se dedica el canto. Esto me hace pensar que su origen bien pueda andar en la zona cuyana, o sino, en un autor, influido de esa modalidad.

MATE AMARGO

Mate amargo que naciste
en la rueda de un fogón,
derramando tradición
entre un estilo y un triste.
Mate amargo que trajiste
entre tu yerba sabrosa
la suavidad primorosa
de una mano de mujer
y el embrujo de un querer
con que te cebó una moza.

Sos el amigo sincero
con quien a solas proseando
pasás las horas rodando
en un galope ligero.
Sos sereno consejero
que escuchamos con halago,
y entre un trago y otro trago
mientras la pava se queja,
nos hablás de cosas viejas,
de la querencia y el pago.

El más bravo se arrocina
al paladear tu amargura,
sos sabroso como achura
y querendón como china.
Sos alma de la cocina
que alegra reunión sencilla,
y mientras la llama brilla
vos vas con tierno embeleso
como si fueras un beso
aleteando en la bombilla.

Y cuando ya galopeao
como pájaro sin pluma,
el agua no forma espuma
y estás del todo lavao,
tenés siempre algún costao
pa’ que’l hombre te aproveche,
te da vuelta, y sin que t’eche
yerba, quedás de primera.
Sos como vaca mañera
que sabe esconder la leche.


Versos de Tabaré Regules

miércoles, 18 de junio de 2014

ENSILLE EL QUE MÁS LE GUSTE

1
Vaya agarrando cualquiera
ahí tiene los diez caballos
hay un “gateado” y dos” bayos”
ahí cerca de la tranquera,
allá con la yegua “overa”
está pastando un “rosillo”
al “gateado” no lo ensillo
desde hace un tiempo largón,
y si quiere un redomón
puede elegir el “tordillo”.
2
Si quiere de cada uno
puedo la historia contar,
venga vamos a matear
largue nomás su “lobuno”,
como ayer carnié un vacuno
pues cumplió años el doctor,
tengo un vacío flor y flor
cuando la noche haga rueda,
si usted compadre se queda
lo ensarto en el asador.
3
Bueno, ahora puede ver
ese “bayo testerilla”,
es nuevito en mi tropilla,
muy buen pingo a mi entender;
lo hice el otro día correr,
ser ligero ha demostrado,
desde este agosto pasado
a mi tropilla lo integro,
junto a aquel “tordillo negro”
que está junto al alambrado.
4
Se ese “bayo” es ponderado
también es bueno aquel otro,
que ya desde que era potro
el ojo yo le había echado,
ese “bayo azafranado”
suele jugar con las riendas,
trabajando con haciendas
es un flete sin igual,
y un caballo excepcional
cuando me luce las prendas.
5
El “sabino” es nadador
como dice la leyenda,
y es bueno para la senda
puedo afirmar sin error;
el “rosillo” es de mi flor
porque si es bueno el “tordillo”
al ser del mismo padrillo
los dos salieron parejos,
y ya se ve desde lejos
que caballo es el rosillo.
6
Pero si quiere ensillar
aquel “gateado” aparcero,
traiga nomás el apero
y allí lo puede agarrar,
en él se podrá florear
porque a la usanza campera
se va a lucir donde quiera
entre el riñón y la cruz,
y es un flete como luz
en los trescientos de afuera.
7
Bueno, ahí tiene los diez pingos
aunque ninguno está en venta,
y como se dará cuenta
que no son charlas de gringos,
le hago todos los distingos
pues nada igual podrá hallar,
terminemos de matear
vaya a ensillar uno y luego,
vamos a encender el fuego
y un lindo vacío a ensartar.
                                            (12/1987)


Versos de Roberto Gerardo Morete

martes, 10 de junio de 2014

LA VIDA DEL PAISANO

Cuando me vuelvo pa’ ver
los años que he galopiao
me siento tan asombrao
que ni lo puedo creer.
Dispués de tanto correr
me sangran las mataduras,
y al cuet’es que con misturas
desies que cambeé tu suerte
cuando empiezan a dolerte
sin asco, las coyunturas.

Ahijuna! quien me dijiera
que tras tanto trajinar
me diba a deshilachar
como una jerga cualquiera!
Se me jué la primavera,
ya el otoño se me ha juido,
y  aunque almariao y aturdido
los vide dirse con calma,
siento que me duele el alma
al arrimarme al olvido.

Porque’s olvido, patrón,
cuando a un paisano s’entierra
con esos puñao de tierra
que l’echan sobre’l cajón.
M’estoy volviendo maulón
como un sotreta, canejo…!
Como si juera el peyejo
algo que valiese mucho…
Si no vale más que’l pucho
que’stá pitando este viejo.

Yo jui güeno pa’l arreo,
p’hamacarme en redomones,
pa’ meniar los patacones
y hasta pa’ parar rodeo;
jué pa’ mi como un floreo
redomoniar un potriyo,
en las guampas de un noviyo
cerrar silbando la’rmada,
y salir de una topada
a hacha y punta de cuchiyo.

Jamás a la oscuridá
le tuve ni tengo apego,
es mejor que vivir ciego
hundirse en la eternidá.
Pero si la’lversidá
me pone’n esa apretura
jamás podrá la negrura
que yueva dentro de mi,
hacerme olvidar que jui
lial y franco hasta l’artura.

Ah malaya! quien pudiera
desandar lo que se ha’ndao ,
darle güelta a lo pisao
pa’ curar la gusanera.
Pero, qué…! Su polvadera
el viento atrás se dejó,
y lo que’l tiempo barrió
nunca jamás ha volvido
como nunca vuelve al nido
el pájaro que murió.


Versos de Pedro Alejandro Gil

lunes, 9 de junio de 2014

TAJO A TAJO

Ya no suenan las bordonas
de mi guitarra como antes,
ya no cantan arrogantes
se me han vuelto rezongonas.
Perezosas y sobonas
no obedecen a mi mando
y al querer, de vez en cuando,
hacerlas sonar altivas,
vibran tristes, emotivas,
como almas que están penando.

De mi rancho los horcones
de aburridos se han ladeao
y al techo lo han deslomao
pechando los ventarrones.
Del tiempo los zamarreones
lo han raja en las esquinas
y al cerco de sina-sina
con que rodeaba la casa,
cualquiera bicho lo pasa
porque ya no tiene espinas.

Todo el campo se ha rendido
al rigor del abrojal,
y al criollo vizcacheral
en harnero han convertido.
La hacienda, claro, se ha ido
huyendo de esos rigores,
ya los pájaros cantores
no se arriman a los talas
y aura nacen luces malas
donde antes nacieran flores.

Lo que era campo florido
y trebolar perfumao,
lo que era lindo recao
del paisano presumido,
el rancho que era mi nido
donde viví mis amores,
toda ha cáido a los rigores
del tiempo que, ¡tajo a tajo!
me va arriando cuesta abajo
para amargar mis dolores.


Versos de Carlos Montbrún Ocampo

domingo, 8 de junio de 2014

DESOREJIANDO UN PASTEL

Desorejiando un pastel
(y haciendomé el distráido)
con las vistas había cáido
sobre la María Isabel.
Estaba en el rancho aquel
porque se casó un amigo,
del casorio jui testigo
-aunque no sé de papeles-
enguyendo unos pasteles
estaba como les digo.

Esa moza era la hermana
de’ste paisano amigazo
y yo desataba el lazo
de mi gusto con gran gana.
Cuando empezó la jarana
y el bailongo ya se armó
áhi jui a sacarla yo
pa’ bailar una ranchera
¡malaya suerte matrera!
La moza dijo que no.

Volví a templar la bordona
ya que me había parao
encaré a la de al lao
que tiraba pa’ viejona;
salí con la percherona
bien gruesa y carretiyuda,
crina tordiya, dientuda
y pa’ pior, conversadora
al yamarla yo “Señora”
me dijo: “Si… pero viuda”.

Cuando la quise yevar
pa’ sentarla en su banco
no me dejó dar ni un tranco
y ya me volvió a’garrar.
Empezaban a tocar
un valsecito campero
“-No me yeve muy ligero”
-me dijo toda mimosa-
y de yapa vi a la moza
bailando con un pueblero.

Cuando pude la largué
a la gorda enamorada
y al borde de la enramada
en un tronco me senté.
¿Y ahura que hago?, priegunté
pa’dentro, mientras miraba
que la María bailaba
con el de saco y corbata,
l’iba’arrimando la chata
porque’n el óido le hablaba.

Aunque’nvideando al pueblero
dispués de pasao un rato
ayí pidiendo un barato
canté un estilo surero.
Lo dediqué con esmero
al matrimonio aquel.
Como la María Isabel
ya tenía pretendiente
manotiando de la juente
desorejié otro pastel.
                               (6/02/2006)
 Versos de Alberto Zárate

sábado, 7 de junio de 2014

NI MÁS, NI MENOS

Nunca me he créido más que otros,
tampoco menos que nadie,
no lo tomen como alarde
que no soy echao pa’tra´s.
Que todo hombre que capaz
no gasta saliva en balde
y aunque de colmillo grande
y perdonen este tono,
cuando a mi me pica el lomo
me sobra uña pa’ rascarme.

Mirenmé por cualquier lao,
no me quito ni me doy,
moreno ansí como soy
algunas me han codiciao.
Tal vez porque soy callao
han de pensar que soy mudo,
pero sé apretar el nudo
de a poquito, y muy prudente:
estando el horno caliente
yo nunca saco el pan crudo.

Lo que antes aprendí
es saber que tengo ahora;
más golpiao que boleadoras
en la vida me curtí.
No porque me vean ansí
me han de arrear con la alpargata
que muchos son pura lata
y se las llevan muy fijas,
pero pa’echar a verijas
hay que afirmarse en las patas.

Me ha tocao llegar a un baile
y echarle el ojo a una prienda
sin preguntar quien arrienda
el campo de sus amores.
Yo nunca fui de los peores
pa’ elegir una potranca
y en menos que un gallo canta
sacarle un sí de respuesta,
y en lo mejor de la fiesta
salir con la china en ancas.

Eso soy: ni más, ni menos…
y no es esto pretensión,
por propia equivocación
perdono el error ajeno.
Algunas veces me quemo
por avivar otras brasas,
más cuando el invierno arrasa
el hombre aprende y se asiente,
la llama que más calienta
es la que tiene uno en casa.


Versos de Félix Dardo Palorma

viernes, 6 de junio de 2014

MENSUAL DE A PIE

Bordeando el San Borambón
por la costa del Salao,
fui mensual de a pié, cuñao,
baquiano pa’unir vellón.
Enlienzaba en el galpón
que había pa’ trabajar,
cerdas, cueros que apilar,
separar los de epidemias,
que bien se aprende si enseña
el que ponen a mandar.

Siempre fui voluntarioso
donde pude, di la mano,
porque el gaucho o el paisano
es listo y menesteroso,
de más noble, bondadoso,
franco, derecho, formal,
en el mundo no hay más leal
porque trabaja y se afianza;
con él nació la confianza
honrado a carta cabal.

Afilaba las tijeras
para esquilar y tuzar,
también para descolar
a las manadas potreras;
les voltiaba las clineras
de la frentera a la cruz,
sin implorar a Jesús
enhorquetao subía en pelo,
varias veces planché el suelo
y otras, cuerpié como luz.

Terraplené bebederos,
yapé alambres cortaos,
paré postes de alambraos
y estiré torniqueteros.
En los trabajos camperos
pude aprender de verdá,
la obediencia y voluntá
pasé de mensual de a pié,
y que bien que lo pasé
con salú y felicidá.


Versos de Roberto Reparaz

lunes, 2 de junio de 2014

CON EL MISMO TONO

-Al “picazo pico blanco”
vaya poniéndole precio,
que su condición le aprecio
con solo vérselo al tranco.
Además, pa’ serle franco,
apenas lo hube mirao
su estampa y su buen estao
a mi me han llenao el ojo,
y tengo como un antojo
que me luzca el emprendao…

…no se me quede cortón
y diga cuanto le debo,
que lo pago y me lo llevo
sin entrar en discusión.
Su capricho o pretensión
por plata no se me ataja,
y sin pedirle rebaja
como que soy cumplidor
pa’ dar vuelta el tirador
nunca he mirao la ventaja.

Ansí, con altanería,
le hablaba un rico estanciero
a un gaucho  pobre, resero,
que llegó a la pulpería.
Y tal cual lo merecía
por soberbio y mal hablao
le dijo el gaucho, entonao,
golpeándose la alpargata:
“-Usté tendrá mucha plata
pero de estos no montao.

…como no estoy pa’ jaranas
me le vuelvo sobre el lazo,
y si le gusta el picazo
se va a quedar con las ganas.
Soy hombre que peino canas
y sé dentrar en razones,
pero arisco a tentaciones
también le digo muy franco:
¡vale más el “pico blanco”
que todos sus patacones!


Versos de Pedro Risso

SON PELOS FIRMES LOS TRECE

Después que he cimarroneao
tempranito de mañana,
de tiro va una “alazana”
y él monta en un “colorao”;
cerquita viene un “gatiao”
y al repechar un barranco
el paisano sigue al tranco
como que va sin apuro,
y retozando un “oscuro”
lo va mordisquiando a un “blanco”.

Un “zaino” con un “tordillo”
y un “moro” -muy buen caballo-
viene cerquita de un “bayo”
y siguiéndolo un “rosillo”.
Mientras arma un cigarrillo
le baja al pingo el apero,
que se lo pone a un “overo”,
entre tanto que un “lobuno”
quiere ganarle a un “cebruno”
para atracarse primero.

Aunque la tropilla es grande
se trae con la madrina,
y en la campaña argentina
lo ponderan donde ande,
y aunque apurao se le mande
nunca un pingo le ha aflojao;
muchos los han codiciao
y el elogio se merece:
¡son pelos firme los trece,
ninguno con derivado!

Es muy prolijo el paisano
los tiene muy bien tusaos,
y todos bien desbasaos,
hombre de muy buen mano;
conocedor y baqueano
y muy pronto en la otra orilla
su cencerro suena y brilla
si ha nado ha cruzao arroyos,
con los trece pelos criollos
que lucen en su tropilla.


Versos de Libertario Blengio