lunes, 6 de febrero de 2012

CINCHANDO

¡Tire juerte güey picaso;
no me afluej’esas rodiyas!...
Ya sé que la carga es grande
y pesa mucho l’astiya…
Pero n’olvide que al lao
tamién el barcino tira,
y nu es gaucho que por güeno
se la vaya un vivo encima…
……………………………….
Güelv’a la güeya mi güey
y emparéjem’esa cincha!
No la obligue a la picana
a chucearlo en las costiyas!...
…Tamién los hombres que van
por el repecho ‘e la vida,
suelen, de diablos, quedarse
ronciando la cumbre altiva,
pa’ que los otros cinchén
hasta dejarlos arriba.
Y ayí de golpe, se paran;
y ayí de golpe se afirman;
y nos hablan como guapos
que han peliao a la partida…
…Pero… si el sol de la mala
le apuñala las pupilas,
cierras sus ojos de máulas
y el valor se le hace astiyas!
Dispués… como están sin uñas
pa’garrarse en la caída,
se ven venir como piedras
rodando por la cuchiya!...

¡Tire firme, güey picaso;
no me afluej’esas rodiyas!...
Que aunque le hablo de sentao
y lo mando dende arriba,
cincho yo, pa’ sáis gurises
en un yugo, con mi china.
¡Y mis cuartas no se afluejan!
Que’s dura lay de la vida,
clavar hondo la pesuña;
cuest’abaj’o cuest’arriba!

Versos de Esteban L. Aradó

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