Cruza un boyero al tranquito
sin ansias de galopar,
como quien se ve emponchar
por el peso de un delito.
Del chajá ni se oye el grito
-casi volviéndose huraño-
y presintiendo algo extraño
se escuchan muy alejados
“Relinchos” entrecortados
de la “Tropilla de Antaño”.
La roldana del “Jagüel”
con su chirriar lastimero
fue la que dijo primero:
¡murió don Omar Menvielle!
Y al irse como en tropel
los nubarrones del cielo
detuvo una garza el vuelo,
quedó en silencio un zorzal,
y el “Retrato de un Mensual”
se hizo añicos contra el suelo.
Es que pechando al pampero
“Tranquiando Sobre la Güeya”
Dios lo llevó pa’ una estrella
porque Dios es buen “Resero”.
Sabrá que un hombre campero
en su virtud no se abolla,
y haciendo correr la argolla
a lazo lo fue arrimando
pa’ tenerlo “Platicando”
en rueda de gente criolla.
Y pa’él, que fue tan gauchón,
si en lo liso no refalo
yo quisiera “De Tal Palo”
hacer mi “Reclaración”.
Me sobra buena intención
como se han de imaginar,
mas, se debe perdonar
a quien la verdá enarbola:
soy “Como Indio Pa’ la Bola”
¡y apenas se deletrear!
Pero el gauchaje de afuera
le cantará pa’ su gloria
y lo tendrá en su memoria
toda la gente resera.
La “Milonga” corralera
aumentando su prestancia
sin preguntar la distancia
irá, en bordoniar parejo,
desde el “Boliche” más viejo
hasta el fogón de la estancia.
Yo una vez lo vi atareao,
-y “Con Pacencia”, además-
que “Pa’l Lobuno Torcaz”
diba atracando el recao.
Como pa’l rumbo tomao
también los curiosos van
supe después, que su afán,
era llegarse aquel día
pa’ darle, con picardía,
“Un Consejo a Santillán”.
Siempre firme y bien plantao
defendió la tradición
como imitando en su acción
“A Un Viejo Gaucho Soldao”.
Su nombre estuvo encumbrao
por buen amigo y poeta,
y como a una flor coqueta
que perfuma el campo llano
“Mañanitas de Verano”
le enmarcaban su silueta.
También su tijera brilla…
dijo un viejo sentenciando.
cuando lo vido tuzando
“El Lunar de la Tropilla”.
Su inspiración tan sencilla
en el pasao se retrata,
y como espuelas de plata
muy gauchamente brilló,
porque el también enriendó
“El Regalón de mi Tata”.
Por eso el más verseador
pa’ imitarlo en su decir
debe “Al Cencerro” seguir
cuando suena orientador..
y aunque no encuentren valor
ni apariencia en mi atavío
les diré, que si el rocío
moja los pastos parejos
presiento que “Mis Consejos”
no ha de caer al vacío.
“Sarna con Gusto”, patrón,
se aguanta en “Las Romerías”
y el paisano en esos días
ni siente la picazón.
Menvielle en la diversión
siempre terció sin malicias,
y al sonar con sus caricias
las cuerdas del instrumento
pa’l lao donde fuera el viento
corrió las “Malas Noticias”.
Su nombre irá en el arreo
mesclao en la polvadera,
y en el volcao puerta afuera
que levanta un clamoreo.
Su nombre entrará al rodeo
con los gauchos de mi suelo,
y como emblema de duelo
el que le cante a lo nuestro
lo llevará a su maestro
hecho nudo en el pañuelo.
De luto están “Los Medina”,
y allá está “La Forastera”
que en llantos se desespera
encerrada en la cocina.
El “Vecindario” se inclina
disminuido en su coraje,
y sin mirar ni el pelaje
yo de sus versos me agencio
para rendirle en silencio
mi más sentido homenaje.
Versos de Pedro Risso
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