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miércoles, 31 de marzo de 2021

LONJA Y LONJA

 Ya las mentas me han llegao

que en la esquina de “Las Latas”

hubo un revuelo de patas

entre un “moro” y un “manchao”.

Con jueces y abanderaos,

dos lonjas, muchas corridas,

opiniones divididas

y hasta oferta sobre aperos,

pero pa’ mi, caballeros,

se gastaron en partidas.

 

En cuestiones de cuadreras

no se hacerle asco a ninguno,

pueden salir de uno en uno

dentrando a voltear bajeras.

Pa’ mi esa marca “Contreras”

que tanta fama se ha echao

y que hasta el mesmo “manchao”

pudo ganarle en la raya,

no son pingos de la laya

que precisa mi “tostao”.

 

Como ando escaso’e dinero

y jugar fiao es de necio,

al final, precio por precio,

les viá correr por el cuero.

Que elijan cancha y rayero,

metraje y hasta veedor

y si es pluma el corredor

ni les voy a pedir plomo

porque sepan que en el lomo

del “tostao” va un servidor.

 

Por si un casual nos trenzamos

les doy que elijan la suelta,

a largar a cara güelta

o al grito del primer ‘vamos’.

Yo y mi “tostao” calculamos

que está demás la partida,

porque entre ida y venida

uno se gasta en floreos

más, si esos son sus deseos

que se hagan el gusto en vida.

 

A dos lonjas… ni sonceras

se gastaron los varones,

a mí me sobran talones

pa’ definirles carrera.

No acostumbro a hacer bandera,

ni invoco a Dios que es pecao

nombrarlo en trance apurao

y en juego, pa’ pior del caso,

la fe… la llevo en el brazo

y en las patas del “tostao”.

 

Que sepan pues los Zenones,

los Flores y los Nicasios

que ande el “tostao” gana espacio

se achican los mancarrones.

Que se apresten los mirones

pa’ llevarle a los de ajuera

las mentas de esta cuadrera

y le digan que el del cuero

le hará cama al parejero

como pago’e la carrera.

 

Ya está la palabra echada

y que esto a naides asombre,

me precio de ser muy hombre

pa’ aguantar cualquier parada.

Si dentro en una patriada

gustándome la partida,

se jugarme de la vida

lo que me sobra o me resta,

pues antes de verla “puesta”

prefiero verla perdida.

 

Versos de Enrique Uzal

 

(tomado de la Antología de la Canción Criolla II, recopilada por Tonito Rodríguez Villar)

viernes, 28 de diciembre de 2018

LLUVIA


Una nube encapotada
le hace a la comba un recorte
mientras del lado del norte
bosteza la madrugada.

Retumba un trueno y ahuyenta
a una bandada de teros
y alborotan los horneros
presagiando la tormenta.

De gris se ha pintado el cielo.
La lluvia regando el suelo
le da alivio a los sembrados.

Abre brecha un refucilo,
y el viento toca un estilo
que gime en los alambrados.

Versos de Enrique Uzal

Juntando a este sonetillo y otro titulado 'Mal Tiempo', Alberto Merlo compuso la música y dio vida al triunfo de ese nombre.

MAL DE AUSENCIA


Casi no tengo pasencia
para esperarte más, china;
si hasta la suerte ladina
hace más larga la ausencia;
la güeya que a tu querencia
supe abrir con mis arguyos,
se ha vuelto a enyenar de yuyos
de espinas y cortadera,
como si acaso quisiera
borrar los recuerdos tuyos.

Pa’ que me sirva de halago
a nada le encuentro acierto;
a veces se me hace cierto
que hubiese cambiao de pago;
si hasta pa’ pegar un trago
me hace asco el mesmo porrón,
ya no es pa’ mi el cimarrón
ni siquiera un simple antojo;
si hasta se ha enyenao de abrojo
las clines del mancarrón…!

De puro y tanto aburrido
por tu ausencia duradera
me paso la noche entera
sacando filo a un chiflido;
mesmo que juera un gemido
entre el sauzal canta el viento;
si agatas me alcanza el tiento
de mi pobre inspiración
para atar esta canción
que es mi propio sentimiento.

Versos de Enrique Uzal

sábado, 31 de diciembre de 2016

HISTORIAS Y FANTASÍAS DEL VIEJO DON LUIS PAREDES

(Relato de humor criollo de 52 pies)
1
Voy a contarles a ustedes
si es que me da la memoria
un pedazo de la historia
de un tal mentao Luis Paredes;
mozo que anduvo en enredes
hasta con el Padre Eterno,
pero al fin, el mesmo cuerno
que da abundancia y fortuna
me lo guampó hasta la luna
y lo mandó pa’l infierno.
2
Sabía contar que su madre
una peona de lo’e Jonte
murió en la Guardia del Monte
al mes de morir su padre;
que a él lo crió una comadre
de su finadita abuela,
que falleció de viruela
pu’ayá en el año noventa,
y pa’ mi que por su cuenta
se quedó sin parentela.
3
Era más chueco y combao
que guampa de toro viejo;
en el andar desparejo
como tranco de mamao,
cáido de hombros, encorvao,
nariz grandota y bien chata,
cuando se reyiba agata
se le adivinaba un diente,
pero eso sí, más caliente
que una bombiya de lata.
4
Tenía más agachadas
que tero celando el nido,
un vestir más presumido
que china recién casada,
la camisa almidonada
y un pañuelo colorao,
el chambergo requintao
y pa’ cubrirse las patas,
usaba unas alpargatas
con más flores que un finao.
5
Poco y nada le costaba
tener algo que contar,
él nunca aprendió a cantar
pero lo mesmo cantaba;
cuando hablar emprensipiaba      
bien haiga -temeridá-
nunca por casualidá
en mentir se equivocaba,
y solo cuando cayaba
se arrimaba la verdá.
6
Vivía con una china
mal hablada y atrevida
que se ganaba la vida
praticando de endivina;
más sucia que una cosina
de fonda napolitana,
pero pa’ vivir, baquiana,
pues pa’atender la clientela
se trajo por parentela
una hijastra de su hermana.
7
Era él el que cobraba
la entrada al visitador;
-plata que iba al tirador
en el tirador quedaba-.
Nunca el naipe embarajaba
si no era con ventaja;
tenía un refrán: “a la paja
no hay que tentarla con fuego,
y si no ha ligao el juego
es mejor dirse a baraja”.
8
Cuando al boliche dentraba
y había algún forastero
lo saludaba primero
y después lo conversaba;
entonces le preguntaba
al hombre, dándose maña:
“y dígame… su compaña
el compadre Don Tomás?”,
y al contestar… “¿Qué Tomás?
áhi nomás pedía una caña.
9
Siempre buscó el entrevero
pa’ darle gusto al colmiyo
asao que daba el caudiyo
él se invitaba primero;
siendo mozo jue resero
de tropa mandada a Plaza;
y pa’ no olvidar la traza
en cuanto había eleciones,
si podía… dos capones
se los arriaba a las casas.
10
Y aura les ruego y les pido
atención por un momento;
va emprincipiar aura el cuento
que yo les había ofrecido,
más si por algún motivo
el cuento me sale errao
tendré que ser disculpao
pues hay cosas no inoradas
que no en todas las rodadas
se suele salir parao.
11
Pero pa’ ser valedero
este cuento que le hago
hay que pegar un güen trago
pa’ remojar el garguero;
vaya sirviendo pulpero
sin andar con más tardanza,
la plata sobra y alcanza
y es güena caminadora.
Bien haiga la tentadora
moneda de la esperanza…
12
Lo conocí al mencionao
en la estancia del “Mangruyo”.
Yo no sé en qué baruyo
andaba el muy condenao;
lo habían echao por zafao
con las hijas de un puestero;
después… supo ser mediero
pero pa’ nada sirvió,
hasta que al fin resolvió
hacer vida de pueblero.
13
Me pidió unas ocasiones
algunos peso’emprestao,
pero era desmemoriao
pa’eso de devoluciones,
siempre encontraba razones
pa’ poder salir airoso,
y lo que era más gracioso
me decía sin cesar,
de que no juera a pensar
de que él era algún tramposo.
14
Una vez que iba al descuido
un domingo de mañana,
asomao a su ventana
me lo vide al ‘indivuido’,
me gritó: “Gaucho atrevido
que pasa sin saludarme”,
obligándome a bajarme
pa’ ofrecerme un cumplimiento,
y entonce’el hombre al momento
emprencipió a’agasajarme…
15
Y comenzó la junción
entre cimarrón y trago;
y créanmé que fue alago
toda su conversación:
el hombre puso intención,
puso picardía y decencia,
puso algo grande: esperencia
que es patrimonio en el hombre,
y pa’ que alguno se asombre
puso más… que jue su cencia.
16
Estiró bien el cogote
y escupió por el colmiyo.
Sacó un trapo del bolsiyo
pa’ desgrasarse el bigote;
si alisó bien el gañote
con un trago de aguardiente,
se riyó mostrando el diente,
se acomodó en el asiento,
echó un eruto jediento
y habló del modo siguiente:
17
“-Echelé a la hebra un ñudo
y al burro dele más carga,
porque mi historia es más larga
que putiada’e tartamudo;
el güey nació pa’ guampudo
y el hombre en su beneficio
le hizo aprender un uficio
unciéndolo a la coyunda.
Campo que pronto se inunda
tiene mucho desperdicio.
18
Aquí, ande me ve sentao
pa’ dar resueyo a la vida,
tengo más vela encendida
que Santo recomendao,
pa’ desasir lo ya andao
Dios debe abrir nueva güeya,
pero, mientra no se eya
he de seguir el camino:
-Cuartiador de mi destino
alumbrame con tu estreya…
19
Tiene la pampa pradera
pero también tiene abrojo;
el maizal se hace rastrojo
después de la sementera,
tiene flor la primavera
y tiene escarcha el invierno,
tiene mando el Padre Eterno
que rige a la humanidá,
tiene el pueblo autoridá
y también tiene gobierno.
20
Si al gobierno le he nombrao
no se sorprenda aparcero;
yo también como el primero
he sabido ser soldao,
pero he también gobernao
aunque parezca atrevido.
una ocasión jui elegido
por goluntá de esta gente
para que juera Intendente
y gobernara el partido.
21
Se había peliao la opinión
yo no sé porque trompiezo;
pero eso sí, jue por eso
que les gané la eleción;
del Comité de la Unión
caudiyo era un tal Cimera,
de familia tandilera
y el otro, un mozo Videla
(hombre de muy poca escuela)
de los campos del Contreras.
22
 Dité leyes y ordenanzas
hasta pa’ dar y emprestar;
supe hacerlas respetar
sin acetar alabanzas,
la Ley no tiene mudanzas
y hace todo valedero,
al gaucho como al pueblero
mide su insinia sagrada;
pa’l Comisario es la espada,
la balanza pa’l pulpero.
23
Y pa’ ser más diligente,
el día de la asención
hice tocar “atención”
y hablé del modo siguiente:
<-Mando yo, el Intendente
y supremo de este ejido,
que nadie quede inivido
de vivir como le cuadre,
lo mesmo el hijo que el padre
la esposa como el marido.
24
Queda el castigo abolido
pa’ todo el que se emborracha;
pa’ saber si el vino empacha
tiene que haberlo bebido:
Cristo, asegún tengo oído
cuando juera ajusticiao
dejó bien recomendao
y al cristiano le previno:
Tomá un poco de mi vino
y salvarás tu pecao.
25
A naide debe faltarle
gayeta pa’ darle a un hijo.
Ordeno, mando y esijo
que al que le falta hay que darle.
Al perro no hay que pegarle
si es que uno quiere que ladre,
el Eterno ha sido el padre
que enyenó de hijos al mundo
y tuvo el dolor projundo
de no conocer su madre.
26
Solo han de pagar patente
las casas más concurridas
y que no tengan bebidas
pa’ un convite al concurrente;
la Ley, que es inteligente
en esigir se desvela
y solo busca y anhela
que el momento haya yegao
que contribuya el Estao
el Juez, la Iglesia y la Escuela.
27
Ha de pagar con prisión
todo Juez que dé un consejo;
aquel que estime el peyejo
que evite la discusión;
él no tendrá más misión
que de procurar el modo
de que nunca haiga acomodo
con la parte demandada
pa’ que al fin de la jornada
pueda quedarse con todo.
28
Pagará el cura una sisa
pa’ poder echar responso
-el fraile, al que nace zonzo
le saca hasta la camisa-.
La mujer pa’ dir a misa
debe tener su acompaña,
pero pa’ ser tal la hazaña
recurrirá a la Intendencia
y pagará  por la licencia
cada vez, un litro‘e caña.
29
Queda desde hoy clausurada
la Escuela de este partido.
Hombre sabio y escrebido
no puede ser gente honrada;
la escuela nunca ha dao nada,
y solo aprende el que es piyo,
el hombre franco y senciyo
solo debe de aprender
de que debe responder
al Gobierno y al caudiyo.
30
El que sea bolichero
tendrá que vender al fiao,
solo pagará al contao
el que sea forastero,
pero ante todo primero
deberá tomar medida
pues no será consentida
y ni multa perdonada
si no es bien selecionada
la clase de la bebida.
31
No habrá más puerta cerrada
que el colegio y la alcaldía,
pues, a partir de este día
la gente ha de ser honrada;
tendrá que ser respetada
la goluntá del que es pobre,
pues, aunque nada le sobre
debe tener a su lao,
caña, tabaco y asao
y en el bolsiyo algún cobre.
32
Pa’ marcar hacienda ajena
no habrá que pedir licencia,
solo habrá que tener cencia
pa’ saber elegir buena.
Pues, no ha de valer la pena
de tomarse ese trabajo
si hay que apartar a destajo,
y animal flaco se deja.
Si la hacienda es despareja
el precio se viene abajo.
33
Queda desde hoy librada
el juego y la casa grande;
no habrá ninguno que mande
ni vigilante en la entrada;
pero la apuesta acetada
debe pagar un derecho.
Al chancho se le da afrecho
pa’ ayudar su mantención
pero atrás va la intención
de sacarle algún provecho.
34
Pagarán doble patente
el dotor y el boticario
y así mesmo, el recetario
lo firmará el Intendente,
nunca es buen diligente
pa’ salvar cueros ajenos,
la botica y los venenos
parejos corren su suerte,
y el médico con la muerte
nunca se tiran de menos.
35
Todos deben amasar
la torta frita’e la vida:
el que no tenga, que pida
que pa’ todo ha de alcanzar;
el que no sepa trenzar
que pida emprestao el lazo.
No hay que hacerle al zonzo caso
si se mete a consejero,
y la honradez del pulpero
se mide en el fondo’el vaso.
36
A naide falte un terreno
pa’ poder hacer su rancho,
el desierto es largo y ancho
y todo cabe en su seno;
de una vez por todo es güeno
que al potentao se le esija,
que no estire la cubija
aunque la tela le sobre,
pues derecho tiene el pobre
también en la repartija.
37
En toda cuestión de herencia
se abole el procurador,
solo haberá un tasador
y nombrao por la Intendencia,
quien yene esta diligencia
será un cristiano decente,
pero pa’ ser más prudente
debo dejar alvertido
que debe ser elegido
ante todo, el Intendente.
38
Todo hombre tendrá misión
que cumplir en este ejido
quien no yene lo esijido
lo pagará con prisión.
Este dará mantención,
y otro acete la parada,
el mediero en su majada,
y el estanciero en su hacienda,
pero que naide pretenda
que el Intendente haga nada.
39
Todo cobro apercibido
debe ingresar al arario
y hasta el mesmo comesario
debe darse por sabido,
no podrá ser consentido
ni atropeyo perdonao,
y todo el que haiga pecao
debe pagar su delito,
y pagará por el pito
lo que el pito haiga costao.
40
Pa’l día’e las votaciones
se rejuntará la gente
y ha de salir Intendente
el que el suscrito propone;
solo votarán los peones
y la gente del Estao.
El voto ha de ser cantao
pa’ poder estar seguro,
pues siempre en el cuarto oscuro
sale algún equivocao>.
41
Todo esto dité a concencia
-puede creérmelo aparcero-
pero siempre hay un aujero
donde trompieza la cencia.
Lo digo por la esperencia
que es resera de los años;
no solo matan los daños
que nos depara la vida.
Mucho más duele la herida
que marcan los desengaños.
42
Y aquí me tiene amigazo
muy arrugao por la suerte,
hasta que quiera la muerte
darme el último guascazo;
yo aparcero, soy ocaso
de una tarde en agonía,
la voz de una sinfonía
que se eleva hecha canción
y la luz que en la oración
se esconde en la lejanía.
43
Pero Dios que es sabedor
de las cosas de este suelo,
me mandó pa’ mi consuelo
saber ser resinador.
Bienhaiga nuestro hacedor
que amadrina nuestro sino
mostrándonos el camino
que nos ha marcao la suerte.
Pulpería de la muerte
no abras tu puerta al destino…”.
44
Pegó un resueyo de aliento
y se abrió bien ancho’e patas.
Se miró las alpargatas
como arriando un pensamiento,
se revolvió en el asiento
y agarró la tabaquera,
sacó el mate’e la yerbera
y me ofreció uno más largo,
aguachento y más amargo
que zapayo’e vizcachera.
45
Le empezó a sudar la frente
y a cáirle baba’el hocico,
era seña que ya el pico
lo tenía bien caliente.
Se levantó de un repente
y marcando una gambeta
casi se me va de jeta
hasta que me agarró un brazo
y me pegó tal abrazo
que me crujió una paleta.
46
Pegó un grito la indivina,
yamándonos pa’l armuerzo,
aquí caigo, ayá trompiezo
yegó agata a la cosina;
agarró una media tina
y áhi se quedó acomodao,
cortó un pedazo de asao
persinándose el indino,
y empezó a’tracarse al vino
hasta quedar bien mamao.
47
Cuando lo vi bien dormido
me salí de la cosina
agradeciendo a la china
el buen trato recibido,
más eya que había albertido
cuala era mi intención,
se enyenó de confunsión
y guardándose la plata
dijo: “es pa’comprar una bata”
en la Tienda  “La Ucasión”.
48
Supe que había fayecido
de un mal que no tiene cura;
una especie’e matadura
mesmo del lao del vacido,
que la china se había ido
a poco de quedar viuda
a vivir con un tal Pruda
inquilino’e lo Avendaño,
que vivió una punta de año’
con una de “las Peluda”.
49
Ya les he contao a ustedes
confiao solo en mi memoria
un pedazo de la historia
del tal mentao Luis Paredes,
el que aura andará en enredes
hasta con el mesmo Eterno,
si es que “mandinga”, en un cuerno
no me lo tiene ensartao
y hace de él güen asao
en las brasas del infierno.
……………………………
……………………………
50
¿Pa’nde voy…?  rumbo a la suerte
por la güeya del destino
hasta doblar el camino
en direción a la muerte.
Resero que se ha hecho juerte
arreando sueño y quimera.
Ya se ha cerrao la tranquera
del campo de la ilusión.
¡Bien haiga la floración
de mi última primavera…!
51
…sirva otra güelta pulpero
sin mezquinanza ninguna…
se ha entristecido la luna
y se ha’grandao el lucero;
el cielo se ha puesto overo
y la loma se va hinchando,
la calandria le está dando
el güen día a la mañana
y un rayo de luz temprana
va por la güeya tranqueando.
52
Paisanos: yegó el momento
de dar fin a esta reunión,
más le dejo la espresión
de todo mi sentimiento,
pero pido si es que el cuento
les ha sido de su agrao
lo respeten al finao
y si es que a ninguno ofiendo
le recen al Reverendo
pa’ que lo haiga perdonao.


Versos de Enrique Uzal

miércoles, 18 de abril de 2012

PA' MI TODOS SON IGUALES

Traigo el pingo trajinao
y deshecha la osamenta:
casi he perdido la cuenta
de leguas que he galopiao!
Pero, a pesar de lo andao
haré talón ande quiera:
no me han de arrear campo ajuera
haciéndome arar el piso:
¡no soy quincho de chorizo
pa’ que me embarre un cualquiera!

Le han puesto precio a mi cuero
según me han yegao las mentas;
comiencen a sacar cuentas
y a rejuntar el dinero.
Les va a resultar muy fiero
si entran a pedir rebaja;
aprétensen bien la faja
que tan solo Dios perdona:
¡yo no soy fruta pintona
que se madura en la paja!

No me importa que se diga
de mi lo que más le cuadre:
déjenlo al cuzco que ladre…
-será… que’l miedo lo obliga-.
Viá puertiar pa’ que me siga
quien pretenda esplicaciones;
nunca dentro en discusiones
mas, si provocan… provoco:
¡no soy matungo bichoco
pa’ndar a los trompezones!

Pido disculpas si ofiendo
pero, si me ofienden… reto;
si me respetan… respeto…
si me arriman fuego… priendo.
Justo es que vayan sabiendo
pa’ cuando les yegue el plazo:
yo no soy un “por si acaso”
como cualquier porquería
¡ni candil de pulpería
que se apaga de un ponchazo!

A naides le doy ventajas
y a naides ventaja pido;
si me convidan… convido…
-no me han de hayar sin barajas-.
Nunca me duermo en las pajas
si anda cerca el enemigo;
cuando me obligan… obligo
y escarbo cuando otro escarba:
¡ande se peina una parva
señal de que ha habido trigo!

Aquel que juegue sus “nales”
que sepa a que carta apunta:
comiencen, pues, a hacer punta
que estamos en las finales.
Pa’ mi todos son iguales
como rabo de conejo;
les voy a dar un consejo
pa’ que le saquen provecho:
¡varón qu’entra a sacar pecho
es pa’ jugarse el peyejo!

……………………………
Bien haiga lengua de trapo
zafada y entrometida:
perdónenla… de atrevida
se dio a floriarse a lo guapo.
Cayate lengua de sapo,
te has bandiao más de lo justo:
ya me has dao más de un disgusto
hablando de esta manera,
decime lengua parlera…
y aura… quién me saca el susto?

Versos de Enrique Uzal

domingo, 12 de febrero de 2012

ANSÍ NO MÁS

Pa’ que negarlo… surero
del chambergo hasta los pieces.
Más derecho y sin dobleces
que tuse de parejero.
Por oficio soy resero,
bailarín y versiador,
algo diablón pa’l amor,
y pa’ alardiar de fortuna
me dio su disco la luna
pa’ usarla en el tirador…

Iba no más de pasada
como quien va sin querencia;
dentré sin pedir licencia…
…la puerta estaba entornada…
Pensarán que es agachada
o que tal vez lo hice adrede;
y pa’ qué andar con enredes,
les viá decir la verdá:
de pura casualidá
dentré… y estoy con ustedes.

No tengo más pretensiones
que la que me dá la suerte:
pero eso sí, piso fuerte
pa’ dir rompiendo terrones.
He dao tantos trompezones
en la güeya de la vida
que tengo el alma curtida
y desecha la osamenta;
si hasta he perdido la cuenta
de tanta y tanta caída.

Mas, tengan por entendido
que un resbalón no es trompiezo,
y ande caigo me enderiezo
como quien sale al descuido.
Procuro andar precavido
contra cualquier emergencia;
se valora una imprudencia
luego de estar cometida.
Va en eya a veces la vida
y en otras… va una sentencia.

Por eso, nunca hago alarde
de mi saber o bravura.
Cuando más uno se apura
es cuando yega más tarde.
La leña mojada no arde
sólo hace humo en la cocina;
es lo mismo que una china
que le está mintiendo amores.
¡Pa’ ser macachín sin flores
prefiero ser cina-cina…!

Disculpen si es que en la cuenta
me he pasao perdiendo plata.
Soy como pava de lata,
cualquier fuego me calienta.
Como cuervo en la osamenta
me aquerencio y hasta olvido
ande diablo dejé el nido
y si es que emplumé pichones.
¡Será que me suebra alones
pa’ gastarme en un volido!

Me voy, pues… Si sé da el juego
volveré como me he ido,
por eso no me despido
digo no más… hasta luego.
Pero antes, vaya este ruego
y dispensen si es que digo
que pueden contar conmigo
pa’ cualesquier entrevero,
que ande alguno deje el cuero
sabrá dejarlo este amigo…

Versos de Enrique Uzal

jueves, 9 de febrero de 2012

MAL TIEMPO...

Se desató el temporal
sin darse tregua un momento.
En su atropellada el viento
lo hace crujir al causal.

El agua en los cañadones
rebosa en sus palanganas,
y hacen baruyo las ranas
molestando a los silbones.

El frío, rondando afuera,
que se abra una puerta espera
para ganarse en las casas.

Y la gente en el galpón,
lo está velando a un capón
en resplandores de brasas.

Versos de Enrique Uzal

PALENQUE...

Viejo palenque clavao
junto a unas viejas taperas
como si acaso quisieras
apuntalar lo pasao,
hoy solo, triste, olvidao
no servís ni pa’ esquinero,
el tiempo te ha puesto overo
como overa está mi alma.
¡Bien se ha dicho que la calma
va enancada al entrevero!

Te está sangrando la herida
con que te tajeó la suerte,
fuistes en el cimbrón fuerte
pero te venció la vida;
fuiste adiós en la partida
y caricia en la llegada,
lucero en la madrugada
y resolana en la siesta,
el malambear de la fiesta
y la cifra en la payada.

Siempre fuiste en las cuadreras
banderín y juez rayero;
vos le secaste al resero
el sudor de las ‘bajeras”
a las palomas viajeras
le diste asiento y querencia:
vos le “emprestaste pacencia”
a la lechuza agorera
y la calandria parlera
aprendió tu mal de ausencia.

Sos cumbre, pampa, ladera,
chiripá, poncho, pañuelo,
te falta el color del cielo
para llamarte bandera;
viejo palenque, ande quiera
pegá un grito de atención
que recorra la extensión
rudo, vibrante, valiente,
¡Pa’ que viva en el presente
nuestra gaucha tradición!

Versos de Enrique Uzal

lunes, 9 de mayo de 2011

SOY DE LOS POCOS QUE QUEDAN

Traigo templao mi instrumento
por si se da el caso emplearme,
y si gustan escucharme
paren la oreja un momento.
Voy a levantar mi acento
pa’ que aprendan los que puedan
estos versos que se enriedan
en mi pasado florido:
¡Soy de los muchos que han sido
y de los pocos que quedan!...

Vivo mi vida presente
tal cual viví mi pasao;
nunca mirando al costao
sino, mirando de frente.
Si alguna vez por prudente
lo cuerpeo al aguacero,
no es por mezquinar el cuero
ni por andar reculando,
pues, ¡aún me están sobrando
dedos para guitarrero!

Siempre le he pegao parejo
sin nunca andar mañeriando
y le he de seguir pegando
sin fruncir el entrecejo.
A naides pedí consejo
y a naides le pido nada,
y ande copo una parada
trato siempre de guapearla;
¡la taba hay que soliviarla
pa’ calcular la clavada!...

Cuando la mala me amaga
procuro salir parao,
mas, nunca desparramao
como mata‘e verdolaga.
Ardedor como biznaga
nunca serví pa’ tiznasa;
lo va diciendo mi traza
sencilla, pero… de macho;
¡soy como astiya‘e quebracho
que es la que da mejor brasa!

A cuesta con mi osamenta
he de seguir sin ladiarme;
no soy hombre de arrimarme
pa’l lao que el sol más calienta.
Prefiero perder la cuenta
que andar como jarro ‘e tambo.
No confundir patizambo
con chueco ni con torcido;
¡yo a la vida la he carpido
con figuras de malambo!...

Y, aquel que me ponga en duda
que salga al medio y que cope
que pa’ ganarla al galope
se las va ver bien peluda.
Se va a poner peliaguda
si entran a hacerse los locos,
y a no andar con equivocos
ni menos con atropeyos;
¡no olviden que soy de aqueyos
que van quedando muy pocos!...

Versos de Enrique Uzal