Cada vez que está lloviendo
y un olor a humo, siento,
rescato en el pensamiento
el tiempo, que se va yendo.
De a poco, se fue perdiendo
lo que no vuelve jamás
las cosas, del tiempo atrás
que me dejaron su seña:
la vieja cocina a leña,
que ya no funciona más…
Un tesoro que tuviera
y que se lució lustrosa,
hoy su siluetas herrumbrosa
se deja morir afuera.
Y aquel horno, que le diera
tanto servicio a su dueño
aquel, que con tanto empeño
brindó calor al abuelo.
Hoy con la tapa en el suelo
bosteza el último sueño…
Los churrascos de capón,
que’n su plancha se doraron
sus recuerdos enredaron
en las sombras del rincón.
Nunca faltaba el cajón
lleno de astillas, también,
y lo que recuerdo bien
que pa’ prender la fogata:
los marlos, en una lata
se empapaba’en kerosén…
Es casi historia pasada,
aunque aún se ven bastantes
se podía, en tiempos de antes
secar la ropa mojada.
Al horno, la carne asada
o tortas, pa’ hincarle el diente
también se me hace presente
el tacho que’n una orilla
-abriéndole la canilla-
salía el agua caliente.
Corderos, lechones, pollos
por el horno, desfilaron
en cuya tapa grabaron
la marca de “Tres Arroyos”.
Hoy que despliego los rollos
del lazo, te tiro un pial
y si le pongo el bozal,
al tiempo aquel en que andabas,
tal vez, al calor que dabas
yo lo encuentre en otra igual.
Versos de Pacho Esperón
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jueves, 12 de abril de 2012
jueves, 9 de febrero de 2012
LAS COSAS DE MI GALPÓN
Se ha largao un chaparrón
que obliga a estar encerrao.
Menos mal, no me he mojao,
me guarecí en el galpón.
El agua es un aluvión,
ahijuna!, lluvia machaza.
Esperando a ver si pasa,
si llego hasta la cocina,
desde un nido de gallina
me observa una bataraza.
Hay restos de algún arao
y otros tantos fierreríos.
Por cierto, que no son míos,
el tiempo, los ha juntao,
y desde el techo, colgao,
se está pudriendo un apero.
No lo salva ni el soguero
de morir en su agonía…
y una gota que caía
se hizo lágrima en el cuero.
Las cosas de mi galpón
que nunca les di importancia.
Recuerdo de alguna estancia
que hoy duermen en un rincón.
Orgullo de mi patrón
fue aquella vieja volanta
que ya vencida se planta
y yo estoy imaginando:
las cuatro ruedas llorando
con un nudo en la garganta.
Que lindos tiempos pasao’,
recuerdos que por tenerlos
reviven de solo verlos,
no han de quedar olvidao’.
Se quedan como pintao’
y por áhi, si se presenta,
aprovechan la tormenta
pa’ galopiar sin recao.
Es que a veces de apurao
los miro, sin darme cuenta.
El aguacero se fue,
las nubes no mojan más,
y yo mañana quizás,
por un ratito vendré.
Trayendo el tiempo, andaré
de alguna memoria nueva.
Y a veces, haré la prueba,
pa’ robar un tiempo ido.
Voy a volver más, seguido,
sin esperar a que llueva…
Versos de Pacho Esperón
que obliga a estar encerrao.
Menos mal, no me he mojao,
me guarecí en el galpón.
El agua es un aluvión,
ahijuna!, lluvia machaza.
Esperando a ver si pasa,
si llego hasta la cocina,
desde un nido de gallina
me observa una bataraza.
Hay restos de algún arao
y otros tantos fierreríos.
Por cierto, que no son míos,
el tiempo, los ha juntao,
y desde el techo, colgao,
se está pudriendo un apero.
No lo salva ni el soguero
de morir en su agonía…
y una gota que caía
se hizo lágrima en el cuero.
Las cosas de mi galpón
que nunca les di importancia.
Recuerdo de alguna estancia
que hoy duermen en un rincón.
Orgullo de mi patrón
fue aquella vieja volanta
que ya vencida se planta
y yo estoy imaginando:
las cuatro ruedas llorando
con un nudo en la garganta.
Que lindos tiempos pasao’,
recuerdos que por tenerlos
reviven de solo verlos,
no han de quedar olvidao’.
Se quedan como pintao’
y por áhi, si se presenta,
aprovechan la tormenta
pa’ galopiar sin recao.
Es que a veces de apurao
los miro, sin darme cuenta.
El aguacero se fue,
las nubes no mojan más,
y yo mañana quizás,
por un ratito vendré.
Trayendo el tiempo, andaré
de alguna memoria nueva.
Y a veces, haré la prueba,
pa’ robar un tiempo ido.
Voy a volver más, seguido,
sin esperar a que llueva…
Versos de Pacho Esperón
martes, 10 de mayo de 2011
PREPARATE, BAYO RUANO
Tres días que’stá lloviendo
y ni miras de parar…
Sin barajas pa’ jugar
-que ya me estoy aburriendo-
seguro que estaba friendo
pero harina… ¡ni pensar!
voy a tener que ensillar,
teniendo mi pingo a mano…
“preparate, bayo ruano,
que vamos a galopiar”.
No viá dir pa’l almacén,
como tenía pensao;
esa idea la he cambiao
al doblar el terraplén.
Si quiere Dios de que estén
-seguro que van a estar-
pienso dir a visitar
la familia de un paisano…
“preparate, bayo ruano,
que vamos a galopiar”.
Las hijas del dueño ‘e casa,
cual de las dos, más lindona;
ni que hablar de la patrona,
-¡la vieja es macanudaza!-
En cuanto llego, me amasa
torta frita, pa’ empezar;
después, me invita a cenar
¡y como cocina, hermano!...
“preparate, bayo ruano,
que vamos a galopiar”.
De postre: la lotería,
café con bombilla y jarro,
y la brasa de un cigarro
se confunde con el día…
el patrón con picardía,
la cordiona va a tocar;
dos mozas que pa’ bailar,
no precisa ser baquiano…
“preparate, bayo ruano,
que vamos a galopiar”.
Con largas crines al viento
-que no le quiero tuzar-
mi bayo quiere volar
-él sabe que estoy contento-
Imagino ese momento
-cómo se van a alegrar-
Ya comienzo a divisar,
el monte no está lejano…
“preparate, bayo ruano,
que vamos a galopiar”.
Dibuja la chimenea,
con humo, la bienvenida;
de tanta lluvia caída,
el encerao me chorrea,
el cielo relampaguea
-pa’ mi que no va a parar-
vi la tranquera blanquear,
ya queda lo más liviano…
“aflojale!, bayo ruano,
que ya estamos por llegar!”.
y ni miras de parar…
Sin barajas pa’ jugar
-que ya me estoy aburriendo-
seguro que estaba friendo
pero harina… ¡ni pensar!
voy a tener que ensillar,
teniendo mi pingo a mano…
“preparate, bayo ruano,
que vamos a galopiar”.
No viá dir pa’l almacén,
como tenía pensao;
esa idea la he cambiao
al doblar el terraplén.
Si quiere Dios de que estén
-seguro que van a estar-
pienso dir a visitar
la familia de un paisano…
“preparate, bayo ruano,
que vamos a galopiar”.
Las hijas del dueño ‘e casa,
cual de las dos, más lindona;
ni que hablar de la patrona,
-¡la vieja es macanudaza!-
En cuanto llego, me amasa
torta frita, pa’ empezar;
después, me invita a cenar
¡y como cocina, hermano!...
“preparate, bayo ruano,
que vamos a galopiar”.
De postre: la lotería,
café con bombilla y jarro,
y la brasa de un cigarro
se confunde con el día…
el patrón con picardía,
la cordiona va a tocar;
dos mozas que pa’ bailar,
no precisa ser baquiano…
“preparate, bayo ruano,
que vamos a galopiar”.
Con largas crines al viento
-que no le quiero tuzar-
mi bayo quiere volar
-él sabe que estoy contento-
Imagino ese momento
-cómo se van a alegrar-
Ya comienzo a divisar,
el monte no está lejano…
“preparate, bayo ruano,
que vamos a galopiar”.
Dibuja la chimenea,
con humo, la bienvenida;
de tanta lluvia caída,
el encerao me chorrea,
el cielo relampaguea
-pa’ mi que no va a parar-
vi la tranquera blanquear,
ya queda lo más liviano…
“aflojale!, bayo ruano,
que ya estamos por llegar!”.
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