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sábado, 16 de junio de 2012

¿Y DE ÁHI?

Armate, hermano, ‘e valor,
desarrugá el entrecejo,
seguite de mi consejo
que ansí ha de juir el dolor;
poné un cristal de color
esperanza, en tu pensar,
y largate a galopiar
por los campos del placer
“que’n las huellas del querer
hay tiempo para llorar”.

Ensillá el pingo sin freno
que se llama ‘pensamiento’,
de recao poné el ‘contento’
que’s recao barato y bueno;
el campo ‘e dolor ajeno
cruzalo sin amargura,
porque’l dolor es locura
indigna de padecer,
“que’nfermedá de querer
con otro querer se cura”.

Al matungo que te apena
largalo pa’ otro potrero
dándole valor de cero
porque ni la cerda es buena;
pa’ echarlo agarra sin pena
el rebenque del olvido,
cruzale l’anca al perdido
con un azote ‘e mi flor
“que’l que muere de dolor
no debió de haber nacido”.

No es, hermano, pa’l varón,
eso de largarse a muerto,
ni este mundo es un desierto
con un  solito mojón;
si ‘aquella t’hizo traición’
no debés darle importancia;
demostrale tu arrogancia
alzando en el anca alguna
“que’n campos donde hay laguna
hay bagres en abundancia”.

Versos de J. L. Camparada

domingo, 12 de junio de 2011

EL REDOMÓN

¡Ah, china! Cuando te miro
y se me hincha el redomón
me corcovea el corazón
pa’ besarte en un suspiro,
la esperanza traigo ‘e tiro
y la intención en el lazo,
y como buen ginetazo
a mi pingo escarceador
en el brete de tu amor
lo haré entrar de un rebencazo.

Traigo atada con los tientos
la duda que me has dejao
y por matras del recao
puse tuitos mis tormentos,
de freno los pensamientos
que ni siente el redomón
porque al salir del galpón
con la rapidez de un chumbo
relinchando agarra el rumbo
pa’l rancho de mi ilusión.

Vos, criolla, l’echaste un pial
a tan ariscazo flete
y aunque yo era buen ginete
cái junto con el bagual,
y hoy que vuelvo a tu corral
donde sufrí la pialada
sería injusto, china amada,
que me largués campo ajuera,
así que… abrí la tranquera
pa’ conocer tu invernada.

Ya lo sabés, bien querido,
tratámelo con amor,
que’l pingo es merecedor,
por lo mucho que ha sufrido.
Cuidalo… que está sumiso
y atendeme corazón…
si le quitás la ilusión
de rascarse en tu palenque
pior que espuelas y rebenque
será pa’ mi redomón!...

Versos de J. Luis Comparada