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miércoles, 20 de febrero de 2013

PAISANO DE HOY

Nuestro paisano campero
sin títulos de maestro
en sus tareas es muy diestro
a más de ser guitarrero,
alegre, dicharachero,
baquianazo pa’enlazar,
prepara un campo pa’ arar
pues pa’ todo se da maña,
¡capaz de cualquier hazaña
cuando le toca pialar!

Pa’ todo es voluntarioso,
conocedor pa’un arreo,
y trabajando a rodeo
muestra que’s habilidosos;
saca tientos, tapa un pozo,
y en una forma senciya
arregla una alcantariya,
sabe trenzar un bocao,
como estira un alambrao
o enderieza una variya.

Yeva un potro a la sidera
y como pa’ todo es ducho
le hace hasta traba al serrucho
o bisagra a una tranquera,
y aunque parezca zoncera
corta adobe y es herrero,
mecánico, carpintero,
tusa, desvasa, vacuna,
desagota una laguna
como es güen talabartero.

En la esquila de ordinario
la oficia de agarrador,
hace de embeyonador,
da lata si es necesario,
también es “veterinario”
pues sabe hacer curaciones
como tomar decisiones
si cortan un animal,
y trabajando a corral
muestra grandes condiciones.

Haciendo de domador
deslumbra con su pacencia
y por su larga esperencia
amansa que es un primor,
también maneja un trator
si tiene oportunidá
y a juerza de habilidá.
como es prático pa’todo,
él le busca el acomodo
si se haya en dificultá.

En fin, pa’ todo es baquiano
es enérgico y sumiso
eso también es preciso
pues lo muestra más humano,
pa’l canto es un veterano
su acento es dulce y ameno,
siempre lo va ver sereno
su pecho maldá no encierra,
¡y es apegao a su tierra
por ser crioyo, noble y bueno!
                                                 (25/05/1977)
Versos de Carlos César Farías

sábado, 24 de noviembre de 2012

EL ZAINO COLORAO

Tengo un “zaino colorao”
resfaloso y muy ligero
regalo de un estanciero
y por muchos ponderiao;
de muy chico lo he cuidao
con esmero y correción,
lo yevo en mi corazón
como un tesoro escondido,
porque’s mi pingo querido
¡mi norte y mi salvación!

Una ocasión por Tandil
me hablaron de un parejero,
más salidor y ligero
que la bala de un jusil;
corrí y le gané al cuadril
y a otro paraje rumbié
en donde me encarreré
con un “alazán tostao”
al que le gané cortao
en los Pagos de Carhué.

Ayá por “La Vizcachera
a un “loguno” muy mentao,
se lo dejé acalambrao
al final de la carrera,
y cruzando una pradera
me acerqué hasta Saladiyo
donde lo pelé a un “rosiyo”
cerquita de la estación,
largándolo a su patrón
descalzo y en calzonciyo.

En la estancia “La Enramada
del pueblo de Pergamino,
le gané al mentao “Zorrino”
de la marca ‘e los Estrada;
en otra esquina mentada
contra un “oscuro retinto”
me agencié un recao, un cinto,
y un montón de patacones,
y jue pa'unas elecciones
ayá por General Pinto.

Aura lo tengo a galpón
ya lo he pasao a retiro
y a veces cuando lo miro
me palpita el corazón,
también lo tengo a ración
a mi flete parejero
porque jue’l fiel compañero
de mi andar en las campañas,
hoy valoro sus hazañas
con cariño verdadero.

De tiempo y de vez en cuando
se me da por ensiyarlo,
por el gusto de tantearlo
eso que va galopiando,
al enroyarse escarciando
pegando la pera al pecho
relincha de trecho en trecho,
a las canchas reclamando,
demientras que va orejiando
sube tranquilo el repecho.
                     
Versos de Carlos César Farías