Mostrando entradas con la etiqueta Lanusse. Francisco. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Lanusse. Francisco. Mostrar todas las entradas

domingo, 21 de julio de 2013

AL DEJAR LA MADALENA

Al dejar la Madalena
la mañana en que me fui,
cruzando el Rincón de Noario
pensé qué será de mí…

El lugar donde se nace
nunca se puede olvidar,
y sin poder regresar
el corazón se deshace…
Así pase lo que pase
todo nos lleva a la pena,
porque no hay peor condena
que despedirse y partir,
yo no he hecho más que sufrir
al dejar la Madelana.

Ay luces de madrugada
cuando el que ensilla se ausenta
parece que caen en cuenta
de tan tristes y apagadas.
Bajo unas nubes cortadas
monté en silencio y partí;
con la vista recorrí
las cosas que tanto amaba,
y el recuerde me anegaba
la mañana en que me fui…

Aquel que cambia de suelo
precisa ser hombre fuerte,
pues suele escasear la suerte
bajo otro sol y otro cielo.
Si sufre no halla consuelo
y si muere va a un osario,
yo marqué mi calendario
con la más ruda tristeza,
cuando volví la cabeza
cruzando el Rincón de Noario…

Se perdió en las brillazones
mi rancho con el sauzal,
la enramada y el brocal
de mis tiernas emociones.
Los rezos y las canciones
que de mi madre aprendí,
al corazón las vertí
para que hallasen cuidado;
y más allá del Salado
pensé que será de mí…

Versos de Francisco “Paco” Lanusse

viernes, 8 de junio de 2012

AQUEL QUE TENGA UN LOBUNO


Por el pelo de un caballo
vi discutir a unos cuantos,
cargando todos sus tantos
por un “alazán” o un “bayo”.
Y ya que en el caso me hallo
si no lo ven importuno,
teniendo que elegir uno
yo también voy a opinar:
a  nadie debe envidiar
aquel que tenga un lobuno…

Y puesto a hablar diré más:
me ganan los sentimientos
cuando son bien “cenicientos”,
no así el llamado “torcaz”.
Y en señas, aunque quizás
los “pico blanco” o los “ruanos”
o un “sabino”, entre paisanos
juntan más ponderación,
yo prefiero el mancarrón
“cruzado” patas y manos.

Es sabido que el “cruzado”
nace y muere resistente,
eso es ciencia entre la gente
que en el campo se ha criado.
Y si a más de ser “cruzado”
sale “lobuno”, ya es fija:
por lejos que se dirija
o duro que sea el trabajo,
le va a cumplir a destajo
por mucho que se lo exija…

Y aunque es pronto y cosquilloso
en las mañanas con frío,
con más razón le confío
el menester más penoso.
Porque arranca así, orgulloso,
y una vez que se ha asentado,
le queda el nervio templado
y no hay trajín que lo aplaste:
por más sudores que gaste
jamás lo han de ver cansado…

Versos de Francisco Lanusse

viernes, 13 de mayo de 2011

UNA ESTAMPA DEL AYER

Don Ventura y Don Venero
eran dos amigos leales,
dispuestos y serviciales.
Se trataban de “aparcero”
Don Ventura y Don Venero.

Ventura en un colorado
lo esperaba en la tranquera.
Y salían campo afuera
Venero sobre un tostado
Ventura en un colorado.

Venero era retacón,
el otro más estirado.
Pero era igual el chapeado
que emprendaba el corazón…
Venero era retacón.

Ha de ser como les cuento
porque ya medio alejados,
quedaban emparejados
bajo el sol y contra el viento.
Ha de ser como les cuento.

Conversaban de caballos
liando sus cigarrillos.
Mentando pelos y brillos
-alazán, overos, bayos-
conversaban de caballos.

No sé quien fue superior
echando un pial de volcado
o repuntando ganado.
Y puestos a domador
no sé quien fue superior.

Después que murió Ventura
Venero, como señal,
llevó siempre en el pretal
un fleco de cinta oscura
después que murió Ventura…

Cuando en el llano rumbeaba
ya bichoco, se le hacía,
que la antigua compañía
su sombra triste buscaba
cuando en el llano rumbeaba.

Don Ventura y Don Venero
espejos de la honradez,
criolla y serena altivez…
Dos tientos de un mismo cuero
Don Ventura y Don Venero.

Ventura en un colorado
lo espera en la tranquera.
Y salían campo afuera
Venero sobre un tostado
Ventura en un colorado…