Mostrando entradas con la etiqueta Danza. Alberto. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Danza. Alberto. Mostrar todas las entradas

miércoles, 30 de julio de 2014

MI PINGO PICAZO OVERO

No me pida que le venda
patrón, mi “Picazo Overo”,
que’s una prienda que quiero
y por favor, no se ofenda;
solo quiero que comprenda
que nunca lo viá a vender.
Los dos juntos, a mi ver,
si es que me ayuda la suerte,
los potreros de la muerte
saldremos a recorrer.

Patrón, yo sé que’l “Picazo”
en el pago es muy mentao,
será porque’stá cuidao
pero eso no viene al caso;
él es mi mano, mi brazo,
una parte de mi ser,
no se vaya a sorprender
si le confieso con calma,
que por él, le vendo mi alma
hasta al propio “lucifer”.

En ningún trance se queda
y es livianito de abajo,
guapo pa’ cualquier trabajo
y en la boca es una seda.
¡Ni boliao!, pienso que rueda
porque’s muy despabilao,
de galope acompasao,
ligero como una flecha,
es un viento abriendo brecha
y salta los alambrao.

La otra güelta jui a buscar
un toro medio bravón
en el “Picazo”, patrón
cerca lo pude alcanzar,
no fue más que reboliar,
le entró en la guampa la armada,
pegó el toro una sentada
que casi revienta el lazo,
pero… se afirmó el "Picazo"
y al final no pasó nada.

Por eso, patrón le pido
que no se vaya a ofender,
si no le puedo vender
a este pingo tan querido;
solo una cosa le digo
y es que si me yego a ir,
procurelé un güen morir
suelto por algún potrero,
¡cuidemé el “Picazo Overo”
que yo lo viá a bendecir!


Versos de Alberto Danza

sábado, 23 de junio de 2012

VIEJO TORDIYO PLATIAO

Viejo tordiyo platiao
estás como yo bichoco
y a los dos nos queda poco
pa’ dirnos pa’l otro lao.
Una ilusión he guardao
pa’ lo que queda de resto,
quisiera, si no es molesto,
cuando la muerte me ladre:
¡yegar hasta el Santo Padre
yevándote del cabresto!

Estás casi terminao
como el pucho de mi vida
que fuera yama encendida,
briyo y lumbre del pasao.
El destino entreverao
nos dio de todo, parejo,
mis arrugas son espejo
que reflejan tus hazañas,
¡pucha que nos dimos mañas
pa’ poder yegar a viejo!

La plata que hemos juntao
mi vincha me la asujeta,
nunca fruncimos la jeta
ni nos hicimos a un lao;
si anduvimos apretao
durmiendo en el campo raso,
entre talón y porrazo
pechando toros guampudos,
cada cual con lo que pudo
…pero el patrón no hizo caso.

Pensar que te regalaron
pa’ no mandarte pa’l tacho:
vos potriyo, yo muchacho
juntos en el desamparo.
Los inviernos se apilaron
en yunta con el rodar,
después de tanto guapiar
casi a mitá de la cancha,
el corazón se me ensancha
oyéndote relinchar.

Y aura vamos a marchar
sin rumbo fijo ni apuro
que yo, pa’ los dos, seguro
abrigo voy a encontrar.
De lejos te viá a mirar
retozando al descampao
y viá quedarme a tu lao
pa’ guiarte en l’última güeya
cuando te vuelvas estreya
¡viejo tordiyo platiao!

Versos de Alberto Danza

lunes, 9 de mayo de 2011

EL TOBIANO COLORAO

Don Lima, vengo a buscarlo
pa’ que me amanse el potrillo
que’n los Pagos del Tordillo
por suerte pude comprarlo,
y no es para alabanciarlo
al “tobiano colorao”,
me lo imagino tuzao,
patas y manos peladas,
al tranco por Madariaga
hecho un lujo pa’l recao.

Que tiene mano baquiana
pa’ las cuestiones camperas,
eso lo sabe cualquiera
que anda entre gente paisana.
Sin entrar en la macana
y aunque me mire asombrao,
le diré que donde he andao
hablando de amansadura,
¡se me ha agrandao su figura
como ñiebla en un bañao!

Por eso quiero confiarle
a mi potrillo “tobiano”,
seguro que entre sus manos
el cuidao no ha de faltarle
y cuando logre aflojarle
el cogote en el palenque
y sin mostrarle el rebenque
esté dispuesto a montar,
le pido me haga avisar
porque quiero estar presente.

Usté sabrá que pa’ males
hay quien se cree domador,
y es solo un frangoyador
que anda estropeando animales.
No es sentarse en los baguales
a espuela y lonja pelada,
eso es una chambonada
que tiene por resultao:
¡más de un pingo resabiao
que al fin no sirve pa’ nada!

Esa es una cencia vieja
que indica empezar de abajo
hasta que’l chuzo, ¡barajo!
queda manso como oveja.
Cuando manosear se deja
y ya está medio entregao,
sin cosquillas y confiao
después de un galope toca,
dentrar a hacerle la boca
estando arriba o voltiao.

Don Lima, solo quisiera
que mis razones comprienda,
mi pingo no es una prienda
pa’ las manos de cualquiera.
Sabré aguantarme la espera
demientras armo el recao,
donde han de verme sentao
si “Tata Dios” no me apaga,
¡luciendo por Madariaga
mi “tobiano colorao”!