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martes, 14 de febrero de 2017

ANTOJOS DE VIEJO

1
Lo mesmo que Wenceslao
le voy hacer un pedido
porque sé que’s entendido
haciendo un lazo trenzao,
en mi modesto recao
va’hacer un lujo yevarlo
porque además de adornarlo
con esa pilcha campera
usté sabe que ande quiera
si se ofrece sabré usarlo.
2
Si lo elegí a usté pa’l caso
es porque’ntre los sogueros
son poquitos aparceros
los que trenzan bien un lazo
además será un gustazo
por nuestra amistá sincera
pero, pedirle quisiera
sin que usté lo tome a mal
que a mí me lo cobre igual
que si no me conociera.
3
Aunque usté’s hombre campero
conocedor del oficio
permítame que de vicio
le diga como lo quiero
en lo posible que’l cuero
sea de vaca colorada
con trenza bien apretada
de seis tientos bien parejos
pa’ que al volcarlo ayá lejos
obedezca bien la armada.
4
O le haga muchas brazadas
porque ya no soy muchacho
y con los años caracho
mis fuerzas están mermadas
sobre todo en las pialadas
la vista suele fayarme
y aunque suelo entreverarme
ya no es el tiempo’e nosotros
que solía pialando potros
con la presiya quedarme.
5
No lo haga fino ni grueso
más o menos regular
que me sirva pa’ pialar
y pa’garrar del pescuezo
que la argoya tenga peso
así el viento no la mata
trenzada de cinco chata
le hace doble la presiya
así es bien fuerte y senciya
como suela de alpargata.
6
La yapa de ocho largona
pues donde ciñe l‘armada
suele cortarse gastada
y hay que cambiarla nuevona
si es larga se soluciona
y aquí mi saber descoya
porque aunque sea a la crioya
algunos tientos enriedo
y con un remate puedo
cambiar yo nomás l’argoya.
7
Disculpe las pretensiones
son solo antojos de viejo
a su criterio lo dejo
más que sea de los juertones
porque haciendo redomones
siempre hay algún dormilón
que no obedece al talón
o lo abatata el lazazo
y al no poder darle lazo
revienta al primer tirón.
8
No se moleste en traerlo
ni se apure en terminarlo
me avisa que iré a buscarlo
ni bien termine de hacerlo,
pues con tiempo quiero verlo
pa’ charlar largo y tendido
no se me gaste en cumplido
que yo yevaré el churrasco
y haciendo escarciar el frasco
volveremos tiempos idos.


Versos de Ricardo “Tito” Urnissa

sábado, 11 de febrero de 2017

OCASO

OCASO

Con flecos grises de yuvia
se había emponchao la tarde
y el viento creció angustiando
ramas desnudas de sauce
el frío, oviyaba perros
ayí donde iban a echarse
y cuando las horas lerdas
mañeriaban pa’ marcharse
pa’echar por delante el tiempo
solía ensiyar su mate.

Los años manea redonda
que nadie puede sacarse
al acortarle su tranco
le achicaron el paisaje
y él, que montao en sus moros
no envidió el vuelo’e las aves
ni preguntaba ¿pa’ donde?
cuando le salían viajes
se le hacen leguas los metros
que hay desde’l fogón al catre.

Curiosidá de gramiya
borra el patio al atracarse
y se confunde el alero
con los verdes cicutales
del potrero sin tropiya
se adueñaron los cardales
y el silencio de un cencerro
que escucha por todas partes
le va amadrinando penas
que’n su alma van a rodiarse.

Desde la puerta del rancho
mirando pasar la caye
de tanto buscar distancias
sus ojos solían nublarse
y se iban con una tropa
por mil rumbos y parajes
parajes que yevó el tiempo
pero como él no sabe
desensiya y hace noche
rondando sueños baguales.

Y así se marchó su vida
lo mismo que aqueya tarde
con su tropiya’e recuerdos
reseriando soledades
su nombre por los fogones
siempre se toma algún mate
o entra en las pulperías
y se acoda entre’l gauchaje
pues no murió aquel resero
solo se fue en otro viaje.


Versos de Ricardo “Tito” Urnissa 

jueves, 25 de abril de 2013

CANCHANDO

Por la forma de expresarme
ya van a saber quien soy
porque en cada, verso doy
algún rastro pa’ sacarme
no me gusta compararme
cada cual tiene lo suyo
nunca hago mucho baruyo
pues no hay quien vuele sin alas
y nunca yega a ser tala
aquel que nació pa’ yuyo.

Antes pa’ todos no era
el usar la bota’e potro
pero hoy el tiempo ya es otro
y se las pone cualquiera
la mentira donde quiera
se disfraza de verdá
moral, honra, dignidá,
ya fueron dadas de baja
y hasta se saca ventaja
de la palabra amistá.

Desde que le eché la pata
a este suelo que ahora piso
comprobé que al indeciso
cualquier cosa lo abatata
que el pobre nunca hace plata
si su trabajo es honrao
quien quiera ser respetao
debe respetar también
y andar por la güeya bien
deja puertas sin candaos.

Si en mí hay virtudes jamás
pretenda que de ellas le hable
si tengo algo destacable
que lo digan los demás
no está obligao a dar más
quien lo suyo ha compartido
el tiempo a mi me ha servido
pa’ razonar de este modo
y quien cree saberlo todo
tiene muy poco aprendido.

Ya en la mitaá del camino
con ganadas y perdidas
le voy “canchando” a la vida
la suerte de mi destino
como todo hombre con tino
sé donde me hayo parao
el adelanto lograo
lo almiro y lo aplaudo a veces
pero en otras me parece
que era más lindo el pasao.

Versos de Ricardo “Tito” Urnissa

viernes, 14 de octubre de 2011

CAYE CORTADA

Nunca ha sido tan nombrada
como es “el camino real”
siendo que es tan servicial
la vieja “caye cortada”;
el ser poco transitada
tal vez le reste importancia,
pero cobra relevancia
y no hay halago que sobre
porque pa’ un paisano pobre
tiene el valor de una estancia.

El progreso en su embestida
pasó sin verla a su lao
y en ella quedó el pasao
porque no encontró salida,
muchas historias de vida
encierra en su corto trecho
y aunque distancias no ha hecho
todo el que supo tranquiarla,
seguro que al caminarla
le ha sacao algún provecho.

No conoció palanchones
ni cuidao de caminero,
es tan solo otro potrero
sin señales, ni mojones,
sin terraplén, ni güeyones,
cantariyas ni cunetas,
solo espejos de agua quieta
que a veces se hacen pantanos
y al secarse en los veranos
sirven de tumba a un “maceta”.

En no muy lejano ayer
cuando por meses se arriaba,
el resero la buscaba
pa’ rondar y pa’ comer.
En ella solían hacer
las chatas, noche a sus viajes,
y hubo en algunos parajes
algunas hasta famosas
que fueron entre otras cosas
“cancha”, pa’ medir corajes.

Con su chacrita arrasada
por heladas invernales,
por las secas estivales
o en crecientes, inundada,
ayí estaba la cortada
pa’ echar cualquier animal,
y algún domingo especial
también fue lugar propicio
pa’ la fiesta a beneficio
de la escuelita rural.

Aunque muchos la creen muerta,
solitaria y escondida,
ella siempre tuvo vida,
nunca se encontró desierta;
es como la mano abierta
tendida en toda ocasión…
Siempre cumple su misión
y aunque no sea muy nombrada,
en toda “caye cortada”
hay historia y tradición.

Versos de Ricardo "Tito" Urnissa

lunes, 25 de abril de 2011

COMO NIDO ABANDONAO

De la güeya en una oriya
como algo que se ha estraviao
hay un ranchito tirao
entre cardos y gramiya;
ya se ha ido medio ‘e costiya
por los vientos paletiao
pero entuavía está parao
y como una mano abierta
está ofreciendo una puerta
por si pasa algún cansao.

De tanto andarlo el pampero
medio lo ha matao del lomo,
y de tordiyo palomo
aura pasó a zaino overo,
le han hecho meya a su cuero
el tiempo y las alimañas
y mientras que las arañas
zurcen aujeros del techo,
los mangangases han hecho
como una tarja ‘e sus cañas.

Al voltearle la tranquear
los años con sus pechadas,
lindas épocas pasadas
dispararon campo ajuera,
ya en su patio sin frontera
aura tan solo ha quedao,
porrón a pique rodiao
como fortín de avanzada,
un cantero a la dentreada
por hormigas maloniao.

Sobre los cardos overos
que le han hecho corralito,
el cielo cuelga cachitos
pa’ adornarle los aleros,
rayito ‘e sol, los jilgueros
con melodiosa tibieza
le ponen a la tristeza
que’n un sauce viejo yora,
un’alegría en cada aurora
que’n cada ocaso regresa.

Lo mesmo que’n cualquier nido
ayí emplumaron pichones
que al criárselé los alones
levantaron su volido,
un casal muy dolorido
quedó mirando la güeya,
y al tiempo é la ida aqueya
vio el rancho con desconsuelo
su gaucho ‘e negro pañuelo
y ayá en su cielo otra estreya.

Por la soledá arrendao
dentró a morar la tristeza,
ilusión, dicha, beyeza,
el tiempo todo ha yevao.
Viejo nido abandonao
ande’l pasao desensiya
y un negro presagio briya
dende aquel día que’l nochero
quedó adentro del potrero
relinchando a la tropiya.

Versos de Ricardo "Tito" Urnissa