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jueves, 14 de diciembre de 2017

LOS DOS TIGRES

En un pingo escarciador,
pisando trébol y grama,
al cumpleaños de su mama
iba un gaucho payador.
Sin plata en el tirador,
regalo no había comprao…
se le tendió su tostao
al cruzar un pajonal
y un zarpazo colosal
le tiró un tigre cebao.

Pegó un relincho estridente
y se le volvió el montao,
quedando el gaucho parao
con el tigre frente a frente.
Pensó, el paisano valiente:
“Seré festín en los yuyos,
pero soy gaucho y no huyo…”,
y mirando al tigre fiero
dijo: “has de cobrarme el cuero
o yo he de llevarme el tuyo”.

Arrolló el poncho en el brazo;
dejó la vaina el facón;
en un hombro un desgarrón
le hizo el rigor de un zarpazo;
esquivo el cuerpo y, de paso
(con una intuición certera)
sereno y sin más espera,
a su facón, como luz,
lo sepultó hasta la cruz
en el cuerpo de la fiera.

Después que lo hubo cueriao
buscó a su flete querido
que respondió a su silbido
aunque todavía asustao.
Nuevamente enhorquetao
con suerte pudo llegar…
Y es fácil imaginar
que, desde entonces, su mama
tiene adornada la cama
con un cuero de jaguar.


Versos de Roberto Mario Ayrala

ORGULLO DE DOMADOR

El gaucho Ariel Peñaflor
de la Estancia “La Alborada”
a donde existen manadas
de potros que es un primor.
Y como es buen domador
famoso en el pago entero
va a entrtopillar con esmero
y aquerenciar al cencerro
pingos que al decir de Fiertro,
“den la güelta sobre un cuero”.

Entre los doce baguales
se hallaba un bayo atigrado
y que parecía endiablao
con ribetes colosales.
Dientes y manos fatales,
cuando el paisano lo ensilla,
va temblando su golilla,
ora se arrastra, ora vuela
y a veces con las espuelas
acaricia la gramilla.

Pero la perseverancia
del criollo al fin lo doblega
y despacito se entrega
al crédito de la estancia.
Como premio a su constancia,
a su entereza y valor,
y al mirarlo escarciador,
vivo, listo y coscojero,
cifra en ese pingo austero
su orgullo de domador.

Y una mañana divina
que amor patrio clamorea
y allá en el mástil flamea
la magna enseña Argentina
Con cintitas en las clinas
viene escarciando aquel bayo
porque Ariel sacó un caballo
dócil y de buena rienda,
lleva en ancas a su prenda
un 25 de Mayo.


Versos de Roberto Mario Ayrala