Mostrando entradas con la etiqueta Carranza. El Pampa. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Carranza. El Pampa. Mostrar todas las entradas

lunes, 3 de diciembre de 2018

EL CABITO COLA'E PICHE


Salí a recorrer temprano
un día como otros tantos,
y diba oservando el manto
de la escarcha sobre el yano
mientras el suelo pampeano
abriga tantos matices,
entre volar de perdices
yegué al monte del molino
ande hacen cruz dos caminos
y se crucetean los cuises.

Junto al monte pude ver
que habían acampao reseros,
había rastro’e trasfogueros
y mate al amanecer
sé que pudieron tender
pa’ corajiarle a la helada
y ver esa rastriyada
que había dejao la tropiya
y cerca de las variyas
había una prenda olvidada.

Un cuchiyo verijero,
cola’e piche su cabito,
muy gauchón por ser chiquito
con su vainita de cuero,
pero que útil aparcero
cuántos tientos que saqué
dengún toruno se jué
él, es mi fiel compañía
y no olvidaré aquel día
ni el momento que lo hayé.

Siempre un cuchiyo hayao
sale de filo parejo
es un refrán muy viejo
disculpen si he ponderao
muchos lo han codiciao
cuando voy por el boliche
pero lo cuido a lo chiche
y que’l dueño no se aflija
que lo yevo en mi verija
al cabito cola’e piche.

Versos de Cristobal “Pampa” Carranza

lunes, 24 de abril de 2017

JAGÜEL

Si ya has quedau al olvido
y te corona un laurel
y tu nombre de “jagüel”
en el campo se ha perdido
ya no se escucha el chiyido
de tu roldana inquieta,
solo se oservan las grietas
de la bebida rajada
y apenas las rastriyadas
de aquel mancarrón maceta.

Con un recau de arpiyera
‘taba ensiyao el matungo
y un balde que a los tumbos
cabrestiaba a la’sidera .
hoy casi todo es tapera,
el tiempo ríe de gozo
y se derrumba un pozo
donde anidan las palomas
y de tanto en tanto asoma
algún lechuzón curioso.

Nunca falta algún hornero
esperando su charquito
para amasar su barrito
y así construir su alero.
Se oye balar un ternero
-de su madre se ha estraviau-,
la hacienda se ha’montonau
y se rasca en la alambrada
y de tantas rasconiadas
se hayan dos palos ladiau.

La hacienda sedienta espera
ver parir a tus vertientes
pero el destino imponente
ya refrescó su sesera.
Amalaya quien pudiera
de revivir el pasau,
si todo está tan cambiau,
el progreso firme avanza
y su puntiaguda lanza
en tu pecho se ha clavau.

                                              Versos de El Pampa Carranza

domingo, 29 de enero de 2012

AÑORANDO CAMPERIADAS

Hoy que estoy apueblerao
evoco con la memoria,
mi campera trayetoria
y el rancho donde jui criao;
ya las riendas me ha quitao
el pingo del sentimiento,
viá corajiarle al aliento
pa’ contarles lo que vi
en ocasión que volví,
jue pucha, fiero momento.

El tiempo lo hizo tapera
a lo que ha sido el galpón,
se me apotró el corazón
al ver frenos y pecheras;
media arquiada la cumbrera
por lo mucho que hay colgao,
pilchas que hemos usao,
la marca parece escudo…
Inertes recuerdos mudos
pero que hablan de cayao.

Unos cueros carcomidos
por las ratas y poliyas;
en un rincón una horquiya
se quedó como al descuido;
la tijera y su chasquido
duerme juntito al morral,
riendas, cabresto, bozal,
un recao cuasi deshecho
y lagrimiando del techo
cuelga un crioyo unto sin sal.

Pa’ curaciones caseras
grasa de iguana y de potro,
medicina de nosotros
pa’ mancadura o renguera;
una manta de arpiyera
del nochero servidor,
y en un cajoncito flor
lesna, cuchiyo y maceta;
una maicera maleta
y un clavo deschalador.

Hoy el pasao se refleja
de cuando yo era peón,
manea, lazo, corrión,
del mancera unas rejas;
unas herraduras viejas,
de tala, una mordaza,
algunos tarros con grasa
pa’l sulky, también la chata,
con argoyas una lata,
californias y tenaza.

Un cencerro amadrina
estos recuerdos sagrao.
Por el progreso soplao
el farol ya no ilumina.
Se me nublan las retinas
rigoriao por la emoción,
al verlo guapo al horcón
su entereza le envideo,
crioyo ejemplo que deseo
pa’ la gente ‘e mi Nación.

Versos de El Pampa Carranza