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jueves, 25 de junio de 2020

PARA QUE SEPAN


Primero, no quise ser
más tampoco atrás quedar
porque voy a conversar
del platero en su quehacer.
Es artesanía, a mi ver
de paciencia y delicado
debe estar bien abocado
en un trabajo pedido
para quedar bien cumplido
y seguir acreditado.

Da principio a la fundida
del metal a utilizar
y después, el estirar
con espesor, y medida;
la herramienta consabida
para su obra aplica
como el buril, que repica
cuando el martillo golpea
y al cincelao que desea
de motivos lo salpica.

En cuestión de monograma
es tarea complicada
cuando son entrelazadas
las letras que desparrama,
no se entrega, busca trama
hasta encontrar lo buscado
y ya en el momento dado
empieza con la calada
con sierra fina afilada
para dar por terminado.,

Cuchillos, dagas, facones,
distinguido esterillado
al igual que galloneados
de distinta dimensiones.
Rastras, espuelas, botones
para adornar tiradores,
freno’e copas, pasadores
de los llamao ‘anillitos’
como también ‘barrilitos’
y pretales lucidores.

Todo trabajo hecho a mano
-no se usa maquinaria
crisol si, por necesaria-
y en la mente hace un plano.
Por eso que aquí desgrano
con toda satisfacción
franca felicitación
pa’l ingenioso platero
que’s además heredero
de un arte, que’s tradición.

También quiero conversar
los méritos del soguero
que sabe estaquear un cuero
hasta parejo quedar
después de dejarlo orear
asegún va precisando
los cortes le va sacando
y a su modo lo lonjea,
y después lo macetea
hasta que se van sobando.

Es el primer paso dado
de esa criolla artesanía
con que se pasa los días
de soguerío rodeado,
lezna y cuchillo afilado,
lonja’e potro y va sacando
tientos que irá desvirando
con mucho pulso y soltura
y pa’ iniciar la costura
bien en línea, va ojalando.

Hace costuras sencillas
que de un tiento puede ser,
como de más, para ver
la llamada ‘de esterilla’;
en botones, ¡maravillas
para poder apreciar!,
desde que empieza a formar
la armadura, bien medida
pa’ seguir la retejida
y un botón pluma acabar.

Cinchas, pegual, encimeras
con sus dos fuertes correones,
y para aguantar tirones
bien reforzada asidera;
cabezada y rienda entera;
maneas, cabrestos, bozales,
frenteras con iniciales
o un motivo campero
son creaciones del soguero
sin que se vean dos iguales.

¡Qué bozales estoy viendo!
Pa’ palenquear, atadores
de cuero, de los mejores
pa’ que no vayan cediendo,
el uso los va poniedo
suaves como tabaquera,
son de una escuela soguera
sin ninguna discusión
desde el ajustao botón
a la fuerte cogotera.

Aquí voy a terminar
mi segunda explicación
pa’ que se tenga noción
de qué quise destacar
además, quiero aclarar
con un respeto elevado
de que soy aficionado
a los trabajos en cuero
porque me crié entre sogueros
y de ellos… algo he logrado.

Versos de Rodolfo Nicanor Kruzich

viernes, 2 de junio de 2017

CASILLA

Casilla que entre corrales
te levantás imponente
y guardás hasta el presente
recuerdos tradicionales;
sentastes aquí tus reales
allá por el novecientos
cuando de los cuatros vientos
llegaban a Mataderos
los abnegados reseros
fieles a su cumplimiento.

Eras como un hospedaje
de escasa comodidá
porque a tu lado… es verdá
que albergastes al gauchaje,
que después del largo viaje
y cumplida su misión
hacía rueda en el fogón
reunido con los de acá
trenzándose una amistá
sincera y de corazón.

A tu lado trabajaron
reseros que ya se han ido
y el recuerdo merecido
por Mataderos dejaron;
otros ya se retiraron
del oficio, a descansar,
pero otros se ven andar
todavía bien montaos
que con años encimaos
no se quieren entregar.

A tu lao pasó el pilchaje
de plata y de soguerío,
ponchos de lana pa´l frío
y encerao, bajo el cueraje,
y de distintos pelajes
tropillas bien entabladas
con madrinas enseñadas
por los hombres domadores
y cencerros tañidores
marca “Ciervo” registrada.

A tu lao se oyó gritar
¡tropa… tropa!, en la embretada,
se vio alguna costalada
y flor de parada echar,
como se sintió balar
desesperado al vacaje,
como se vio al terneraje
buscar la madre afligida…
¡Cómo ha cambiado la vida…!
¡Cómo cambió este paraje…!


Versos de Rodolfo Nicanor Kruzich

lunes, 4 de enero de 2016

UN ADIOS

Por un silencio rodeao
me quedé instantáneamente
al recibir derrepente
un mensaje inesperao.
Del mesmo modo han quedao
aquellos que han conocido
y convivir han podido
rodeao de afecto sincero,
con ese viejo resero
que de este mundo se ha ido.

Eduardo Traut, al nombrarlo
hace punta la razón
y es una satisfacción
con un verso homenajearlo,
al mesmo tiempo pintarlo
tal cual como en vida ha sido,
y tenerlo merecido
por ser hijo de este suelo
que fue seguidor señuelo
pa’ darle rumbo al perdido.

Pa’ las huella’ había nacido
y en las huellas fue creciendo
y en las huellas fue aprendiendo
lo que otros habían sabido;
en las huellas bien curtido
las distancias acortaba,
de día o de noche marchaba
asegún el caso dao,
y durmió sobre el recao
cuando un resuello buscaba.

En las huellas lo siguieron
sus pingos y la madrina
y en la más dura fagina
siempre a su lao estuvieron.
Pingos criollos que supieron
de la primer agarrada,
lo que fue una palenqueada,
un galope, un manoseo…
Porque pa’ Traut fue un floreo
tener tropilla entablada.

En la huellas ha dejao
consejos que supo dar
al que se puso a la par
pa’ que no ande mal pisao.
Sus virtude’había llevao
a la estampa personal,
y en la puerta de un corral
con todo lujo pialaba
o campo afuera enlazaba
al más chúcaro animal.

De pagos que ha conocido
las cuentas hay que perder
pero fue el mayor placer
que resereando ha tenido,
y si era desconocido
el pago donde llegaba,
con prudencia se arrimaba
a lugares de reunión,
y entraba en conversación
si la confianza ordenaba.

Un lazo quedó arrollao
desprendido’e la sidera,
la cincha y la encimera
con lo demás del recao;
un cencerro se ha quedao
en silencio, acompañando
a un rancho que está notando
la ausencia de su patrón
que anduvo en cualquier rincón
al gaucho, representando.


Versos de Rodolfo Nicanor Kruzich

sábado, 3 de diciembre de 2011

RETRIBUYENDO

Viera que lindo alegrón
me ha causao el otro día
cuando su mano en la mía
pegó tamaño apretón.
Y como en esa ucasión
me ha demostrao ser sincero
enredarlo, amigo, quiero
en el lazo ‘e la amistá
que con franqueza le dá
este paisano campero.

Estaba como desiando
de poderlo conocer
por eso le quise hacer
carrera en mi “Convidando”.
Que desde ya va quedando,
de acuerdo a lo conversao,
completamente anulao
porque los crioyos de laya
no deben en una raya
nunca, quedar mal parao.

Mi “azafranao”, usté vido,
no lo alabo porque’s mío,
pero en cualquier desafío
estuvo siempre priendido.
A ucasiones ha sabido
perder, no lo viá negar,
más cuando supo ganar
también, se lo digo yo,
todo el tiro, al que perdió,
la tierra l’hizo tragar.

Y su “tordillo platiao”
lo reconozco, aparcero,
que’s cabayo parejero
que hay que tenerle cuidao.
Algo me habían comentao
pero aura lo pude ver
que’l que le quiera correr
por más que venga limao
téngalo por descontao
que ni meya le v’hacer.

Ansí, ya qu’hemos quedao
amigos de tal manera
mi rancho, pa’ cuando quiera
también le ofrezco, cuñao,
que aunque vivo apueblerao
debido a la circustancia
lo mesmo que’n una estancia
se ayará en ese rincón
que’s templo de tradición
levantao con la costancia
(06/1948)

Versos de Rodolfo Nicanor Kruzich

sábado, 11 de junio de 2011

SÉ LO QUE'S

Sé lo que’s ir galopeando
por caminos polvorientos
y sé lo que son los vientos
cuando de frente van dando.
Sé lo que’s el ir arando
llevando el surco derecho,
sé bien lo que’s un repecho
lo mismo que una bajada,
sé lo que’s en la pialada
volcar de revé’ o derecho.

Sé lo que’s en la esquilada
largar sin haber cortao,
sé lo que’s haber andao
deschalando en la juntada.
Sé lo que’s en la tabiada
pisar y copar la banca,
sé lo que’s cuando se enanca
la contra en una baraja,
sé lo que’s sacar ventaja
a la vida, por si se manca.

Sé lo que’s en un arreo
ir a la punta marchando
y sé lo que’s ir trozando
si hay que hacer algún vadeo;
sé lo que’s el cencerreo
que va la huella alegrando,
sé lo que’s andar andar rondando
la tropa en noche serena,
sé lo que’s cuando una pena
al cristiano lo está ahogando.

Sé lo que’s en la emparvada
el manejo de la horquilla,
sé lo que’s hacer gavilla
y el trabajo de enfardada;
sé lo que’s es en la embolsada
coser parejo, orejiar,
y sé lo que’s al pasar
el bolsero pa’ la estiba
calar de abajo y de arriba
pa’ poder clasificar.

Sé lo que’s en la boleada
largar el tiro certero;
lo que’s cimbra, bebedero,
lo que’s laguna o aguada.
Sé lo que’s de madrugada
ensillar junto al galpón,
y aprovecho la ocasión
pa’ decir sin fantasía:
sé lo que’s en tierra mía
“¡la Patria y la Tradición!”

Versos de Rodolfo Nicanor Kruzich