Mostrando entradas con la etiqueta Muguerza. Ulises. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Muguerza. Ulises. Mostrar todas las entradas

martes, 3 de diciembre de 2019

LOS 13 HERMANOS MUGUERZA


1
Hoy quisiera recordar
a los hermanos Muguerza
uno, es Vicondoa, por fuerza
al ser hijo natural.
Y dentrando a analizar
al ser ellos mis parientes,
parece que están presenten
con todos sus pormenores
siendo entre ellos los mayores
Pancho, Bautista, Vicente.
2
Josefa, la mayor era
de las mujeres, opino
por cuestiones del destino
enviudó de Arnchevera,
y de Arostegui, que fuera
del matrimonio segundo,
con sentimientos profundos
trajeron muy consentidos
seis hijo’y dos apellidos
a transitar en el mundo.
3
Y recordando a la vez
como hijo de Chascomús   
que por ser zurdo, Juan Cruz
usó el cuchillo al revés;
y con toda sencillez
Manuel, en su trayectoria
en forma satisfactoria
la gente que lo admiraba
que’n un momento sacaba
cualquier cuenta de memoria.
4
Mi padre, que era Viterbo,
fue jinete y domador,
para el lazo, pialador,
con cariño lo recuerdo
y en la memoria conservo
como esquilador, lijero,
y para serles sincero
en la rueda de fogones
demostró sus condiciones:
cordionista y guitarrero.
5
Y Jorgelina, diría,
merecido mi respeto,
también enviudó de Oneto
y está viva todavía,
y pa’ mayor alegría
que le contagia a cualquiera,
también decirles quisiera
que recordarlo es muy tierno:
con noventa y seis inviernos
anda sola donde quiera.
Juan Evaristo, sencillo,
alegre y dicharachero,
fue aquel que murió soltero
conocido por Juaniyo;
modesto, de poco brillo,
con gran personalidá,
y al recordarlo de acá
así nomás de pasada
tengo una taba calzada
que fue de su propiedad.
Nicasio, de los menores,
sabía tener buenos pingos,
conocido por domingo
en esos alrededores;
reseros de los mejores,
aguerrido, aguantador,
del pago conocedor,
y siempre alegre, contento,
después a los cuatros vientos
fue baquiano y rumbiador.
8
A Fermín no conocía,
era otro de los hermanos
que falleció muy temprano
siendo joven todavía;
y Clementina, la tía,
que de Barreiro enviudó
y que solita enfrentó
los tropiezos del camino,
y enfrentando su destino
a todos sus hijos crió.
9
Y aquí los tiene pintau
a los tíos de un servidor
que sin ser diestro cantor
se los dejo presentau;
trece hermanos que han pisau
por esta tierra universa,
hijas que pusieron fuerza
pa’ mantenerse en la proa
con Antonio Vicondoa
y el Vasco Ambrocio Muguerza.
                              (01/05/2000)

Versos de Ulises Muguerza
(Libres del Sur, Chascomús)

sábado, 2 de junio de 2012

RESERO DE PROFESIÓN

Lo conocí cincuentón,
uno ochenta de estatura
y luciendo en la cintura
atravesau, un facón
mango de plata, cortón,
aunque de aspecto sencillo
dejaba ver con su brillo
que’ra plata verdadera;
siempre de gorra ‘e visera,
nativo de Saladillo.

Cinto de cuero ajustau
de aquellos de dos hebillas;
sabía lucir su tropilla
de bayos recién tusau’,
cola al garrón, desvasau’;
fue rumbiador y baquiano,
cruzó por montes y llanos
asigún la situación;
resero de profesión,
su nombre, Balbino Ramos.

De poca risa y cayau
en la rueda de un fogón,
y llegando la ocasión
tendía cama en el recau;
no le faltó el encerau
y un poncho matra lobuno,
y en el momento oportuno
aunque no fuera muy bueno
usaba lazo chileno
de aquellos torcidos de uno.

Era un hombre respetau
en cualesquiera reunión
y si tenía un tropezón
era medio mal arriau;
si alguna vez se ha encontrau
de paso en una jugada
copaba como si nada
tranquilón y con coraje…
Meses enteros de viaje
en la carpeta dejaba.

Cruzó por los campos anchos,
ya era caso muy notorio:
San Martín  y San Gregorio,
El Bote, El Carbón y Juancho;
sin querencia en ningún rancho
siempre anduvo caminando,
y cuando ya jue notando
que acortaba su esistencia,
a las ferias, con presencia,
llevó los bayos arriando.

Hoy solo queda el recuerdo
de los que lo conocimos
y alguna vez anduvimos
a través del tiempo lerdo.
Si hasta me parece verlo
bien derecho de a caballo,
siempre mirando ‘e soslayo,
por lo que lo recordamos,
así, a Don Balbino Ramos
y a su tropilla de bayos.

Versos de Ulises Muguerza
“El Cantor Libreño”

domingo, 20 de noviembre de 2011

TIJERA

Viniste como estranjera
por ser de acero importao
y te has nacionalizao
como argentina tijera.
Hoy te canto a mi manera
como rindiéndote honor,
y el hombre trabajador
siempre te ha guardao estima
por ser la herramienta prima
que tuvo el esquilador.

Ayí estás en el galpón
ni triste ni abandonada,
y solo por ser “usada”
se te ha cambiao la misión;
hoy tenés la obligación
y no te podés quedar
debiéndote de aguantar
y sin aflojar en nada,
y por estar muy gastada
hoy sos tijera ‘e tusar.

Sos la misma que aquel día
el muchacho esquilador
demostrando su valor
esquilando se lucía,
y apurao en su porfía
queriendo un beyón voltiar,
hasta yegó a renegar
cuando un abrojo agarraste,
por culpa d’él, te meyaste
y comenzaste a mascar.

Y fuiste fundamental
pa’ limpiar una majada
y estuviste en la cerdiada
de yeguas, en el corral;
y como es muy natural
estás con el barraquero
y el paisanito campero
agarrando de a poquito,
te usó pa’ cortar chiquito
el pasto del parejero.

Te usó el gaucho con su maña
en su cabayo de aguante
pelando en cruz y en menguante
pa’ curar la sobrecaña,
costumbre que’n la campaña
muchos han de conocer,
y el que te sabe tener
con las hojas bien parejas
pa’ pelarle las orejas
sos como mandada a hacer.

Hasta con l’hoja quebrada
ocupás algún lugar
aunque sea pa’ limpiar
la pala ‘e punta embarrada.
Y así, como de pasada,
se te verá donde quiera:
en una yerra cualquiera
o en alguna señalada…
Y así tenés bien ganada
toda tu fama, ¡tijera!

Versos de Ulises Muguerza
     "El Payador Libreño"