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domingo, 27 de abril de 2014

MI LAZO

Del cuero de un noviyo hice una lonja;
de la lonja, dispués fabriqué un lazo
con tientos desviraos y parejitos
y bien trenzao, con una trenza’e cuatro.

Como prenda de lujo, la presiya,
era de lo mejor como trabajo,
y  lo mesmo la yapa de seis tientos
que con esmero trabajé de a ratos.

Era un lazo campero, pero cumpa,
porque en la argoya le encajé unos cuantos
cascabeles de fierro, chiquititos,
como pa’enfurecer a un toro bravo.

Cuando estaba lidiando en el rodeo
si un toro montaraz miraba al campo,
¡ahijuna!, era mi orguyo la guampiada,
cerrándole la armada cuanto cuanto.

Si enlazaba en el círculo, no erraba
aunque tirara de revés el lazo,
y quiebra que mirase campo ajuera
en tierra lo estiraba, largo a largo.

Si pialaba en la playa’e la manguera,
entre taitas de menta de algún pago,
en la vida de Dios largaba armada
que no juera a pialar de las dos manos.

Dispués de algún trabajo, le pasaba
un poco de chipá pa’ conservarlo;
pues con él agenciaba algunos riales
pa’ comprarme los vicios y algún trago.
                                                             (10/1899)
 Versos de Juan Escayola

                   -uruguayo-

miércoles, 20 de junio de 2012

VOLCAO

Yo vide un bagual juyendo
puert’juera de un corral
y a un gaucho taura, de un pial,
dejarlo como durmiendo;
y vide al hombre corriendo
al impulso del tirón,
dírsele de sopetón
al bruto, con tal presteza,
que le apretó la cabeza
sobre’l mesmo revolcón.

Y pensé yo: “Si a la yegua
de la suerte la topara,
cuando por mi lao crusara
en una juida sin tregua,
si al colegirle, a la legua,
su malévola intención,
en un diestro revolcón
sujetarla yo pudiera,
tal vez mansa la tuviera
siempre a mi disposición”.

Pero es al ñudo aguaitar
ese momento propicio,
pues cuanto más la acaricio
más distante lo he de hayar.
Tal vez lo yegue a topar
cuando de esperarlo hastiao,
m’encuentre desalentao
y sin voluntá pa’ nada,
charlando con “la pelada”
mano a mano y entregao.

Pucha la vida!... Hay que dirla
yevando dale que dale,
y todita eya no vale
ni el trabajo de vivirla.
Nunca pretendí rendirla
al placer que me jue’squivo;
pues siempre sobra motivo
pa’ que la suerte, sin tregua,
se me niegue… como yegua
cuando patea el estribo!

Versos de Juan Escayola
("Juan Torora" - uruguayo)