domingo, 4 de enero de 2026

PA' VISITARLA EL DOMINGO

 Pa’ visitarla el domingo

quiero lucir arreglao

con mi ponchito listao

y otras ropas que distingo

viá ensillar mi mejor pingo

pa’ que luzca mi recao.

Haré brillar el chapiao

como una noche de luna

si no encontré más fortuna

que el cariño que me ha dao.

 

Sé que me estará esperando

con su vestido mejor,

y ese perfume de amor

que su rancho fue impregnando

con su luz me irá aclarando

los nubarrones cercanos

que buscaron muy ufanos

hacer meya en mi nobleza

sin saber de la tibieza

y el cobijo de sus manos.

 

Voy a cantar las canciones

que dicten mis pensamientos

y mostrar mis sentimientos

sin ocultar emociones.

Contaré mis ilusiones

y sueños por alcanzar,

nadie me habrá de escuchar

con tan cálida atención

abriendo su corazón

pa’ acompañarme a soñar.

 

Y al llegar la tardecita

tiempo de la despedida

ha de quedar compungida

reprochando otra visita,

espero me lo permita

le rezo a mi Santo Padre.

Y en el momento que cuadre

si la salud me lo brinda

que no habrá cosa más linda

que un domingo con mi madre.

 

Versos de Juan Carlos “Coqui” Sondón

sábado, 27 de diciembre de 2025

PASTOREANDO

 Al tranquito chapinudo

de un lobuno malacara

anda Angelito Guevara

cuidando un rodeo lanudo.

Ató a los tiento'un peludo

pa’ engañar el arrugao,

y en el rebenque afirmao

sin hacerle mucha fuerza

sobre la vida conversa

charlando con su montao.

 

Mal destino el de los dos

de tan chicos quedar guachos

pero un alma de quebracho

yo se de que Dios nos dio.

Aunque la guachera a vo’

te echó panza, compañero,

yo que echar un kilo quiero

para ir más fuerza agarrando.

pero hace días de que errando

le venimos al puchero.

 

Si bien parida le entrego

a Don Zoilo, la majada,

me dijo la vez pasada

que me va dar un “borrego”;

es de palabra no niego,

el viejo es buena madera,

No como el Juan Olivera

que unos huevos le vendí

de los que ni un peso vi

y sigo de dedo afuera.

 

No tengo más pilcha que’sta

por correr detrás del cobre

¿dónde se ha visto que un pobre

vista con ropas de fiesta?

Igual con mi estampa honesta

le hago frente a la jornada.

Contra la faja apretada

va lo que fue un cambalache:

la chanchita e’ tres remache’

que es mi prenda más sagrada.

……………………………

Y sin poder cambiar nada

sigue  arreando despacito

bajo su nombre Angelito

que no desentona en nada

yendo tras de la majada

juega a ser Segundo Sombra

pisando la verde alfombra

de las pastosas praderas…

Vivencias de campo afuera

que la historia no las nombra

  

Versos de Lucas Aguirre

viernes, 19 de septiembre de 2025

DON NICASIO

 

En la vieja amansadora

viene mostrando su dotes

un viejo campeón de trote

Don Nicasio Espadafora.

Hoy ató una yegua mora

que trae al trote parejo,

la lleva con buen manejo

como fue con tantas otras.

Las agarra si son potras,

no acomoda vicios viejos.

 

Si cuando machos capaos

misma exigencia requiere

porque crudo los prefiere

que a golpes acobardaos.

Si a su casa se ha llegao

verá pingos y atalajes;

entre sulquis y carruajes

áhi estará Don Nicasio,

de andar cansino, despacio,

dueño y señor del paraje.

 

Si algo deja pa’ amansar

ha de confiar en su ciencia,

en un trabajo a conciencia

y a la hora de entregar,

el hombre va a revisar

como está su guarnición,

y viendo la condición

seguro vendrá un consejo,

y el saber de un gaucho viejo

le dará su bendición.


Versos de Daniel Héctor Ricciardi

jueves, 5 de junio de 2025

AL QUERER...

 Al filo lo desafila

el rencor que lo golpea.

Chairearlo bien es tarea

de toda vida tranquila.

Solo hay lana si hay esquila

y abrigado hay que vivir.

Sin golpes bajos, ni herir

para estar donde hay que estar.

Y amar, que a gatas amar

salpimienta el existir.

 

Quien ama también se pierde

(se pierde quien se entrevera).

La inundación es fulera

la seca mata lo verde.

Cuando Don Silencio muerde

no existe la huella recta

ni la solución perfecta

-es daño que aumenta el daño-

Don Silencio es un extraño

que si halla herida… la infecta.

 

Y soy -de epidemia- un cuero

flaco, de poca gordura,

sirvo para darle hechura

solo a un lazo compañero.

Pa’ cabresto soy fulero,

fácil me puedo cortar,

nunca serví para atar

ni llevo a nadie de tiro,

armo la armada, suspiro

y me gasto en revolear.

 

Soy amante del amar.

Amo el amar, pues querer

y acariciar otro ser

es andar el mundo, andar.

Trenzo tientos del llorar

con los tientos del reír,

pero alcanzo a discernir

de cada trenza su ser,

cuando le entrego “al querer”

los deseos del vivir.

 

Versos de Pablo Díaz

MI PONCHO DE GUARDA ATADA

 MI PONCHO DE GUARDA ATADA

 1

Y en un moro que escarciaba

con ganas de atropellar,

sin salirse del lugar

parecía  que avanzaba.

A correr me convidaba

mostrando todo su empeño

un pampa altivo, su dueño,

de sonrisa desconfiada

con poncho de guarda atada

lo más parecido a un sueño.

2

Con una mano en el tuse

mi tostao acaricié

y sin dejarlo hacer pié

yo también le salí al cruce:

“-Lo tengo pa’ los ñanduce

porqu’es bastante avispao,

y aunque no está cepillao

siempre levanta algún grano.

Tenga cuidado paisano...

no vaya a salir boliao”.

 3

En trescientos fue cerrada

a poco de conversar.

Era montar y montar

sin usuras, ni cortada.

Toda mi plata jugada

y como soy medio audaz,

por un antojo nomás

agrandando el desafío

conociendo al flete mío

le pedí una cosa más.

 4

Se volvió el indio sonriente

para escuchar mi pedido

y con un gesto atrevido

otra vez mostró los dientes.

Le dije serenamente,

si otra cosa me apostaba

yo con mi rastra  pagaba

en el caso de  perder,

más si llegaba a vencer

con su poncho me cobraba.

 5

Asintió medio asombrao

apenas con la cabeza,

después gritó con fiereza

y salió pa’l otro lao

Yo serio con mi tostao

me acerqué hasta el partidero,

me apreté fuerte el sombrero

tras la señal de la cruz,

y me encomendé  a Jesús

pa’ semejante entrevero.

 6

Hizo  dos o tres  partidas

hasta la punta del monte,

yo apenas le hice un apronte

y me encajoné  enseguida.

Hay  momentos en la vida

que la duda nos socaba.

“¡¡Voy al moro!!”, se escuchaba

pagando doble la apuesta

y al ver difícil la cuesta

yo sentí que me gustaba.

 7

Baquiano pa’ la bandera

salió el moro como rayo

pero atento mi caballo

no nos despegó siquiera,

buscó el indio la manera

de salir aventajao,

cuando se vió emparejao

le dio dos guascazos secos...

Más le flamiaban los flecos

más corría mi tostao.

 8

Era sangrudo el morito,

corredor de buena laya,

me la pelió hasta la raya

pero le gané  clarito.

Del pampa se escuchó  un grito

como un rezongo lejano

pero, como aquel paisano

que a ninguna prenda se ata

con una me dio la plata

y el poncho con la otra mano.

Es la pilcha que más quiero.

Siempre la llevo a mi lao

en homenaje al tostao

que fue tan buen parejero.

Como soy medio trovero

sé amansar la madrugada

y en la última topada

ni aunque venga echando el resto,

¡ni a la muerte yo le apuesto

mi poncho de guarda atada!

 

Versos de “Coqui” Sondón

jueves, 24 de abril de 2025

GORRO CÁIDO Y COLORADO

¡Gorro cáido y colorado!

El chaleco, de igual tono
El poncho como en un trono
Medio de capa terciado
Camisa, largo ha anudado
Al pañuelo de color
Prendedura al tirador
Hecha con cinco botones
Y un cuchillo hace sus dones
Mostrando un cabito flor.
Las bolas a la cintura…
¡Un rebenque chicuelón!
Apoyado al cinturón
De tosca y casera hechura
El lazo no lleva usura
En los rollos que amancilla
Cuelga libre la presilla
Con el botón deshojáu
Y el ojal libre ha quedáu
¡Cerquita de la rodilla!
Chiripá, calzón metido
En las botas bien sobadas
La puntera recortada
Dando a la pata albedrío
Las espuelas fierro han sido
Las alzaprimas de cuero
Lo muestran a un hombre entero
Con franqueza en la mirada
Y una barba recortada
Sin mano de peluquero.
Detrás… se ven unos palos
Atados con unos tientos
Y se adivinan contentos
Porque hay paso a los dos lados
Son retranca y decorado
Allende del montecito
Donde de un cielo infinito
Se cae un poco de verde
Y el pensamiento se pierde
En la lejura...al tranquito…

Versos de Rubén Ibero

martes, 4 de marzo de 2025

LA FLOR DE DUGGAN

¡Después de la tempestad!

que a la noche castigó
El hombre se le animó
Al frio y a la humedad.
Si al fin...¡tanta soledad!
¡Cala igual hasta los huesos!
Y a lo mejor ex profeso
Le pidió el viaje al lobuno
Que en su genio caballuno
Bastante entendia de eso.
¡No la esperaba encontrar!
A la bella flor del pago
Mientras el border amagos
Le hacia para jugar
Ella, habia ido a comprar
Lo que compran las mujeres
Cosas...para los quehaceres
Que urgen en una casa
Tras la lluvia que machaza
Recordó falta de enseres.
Al cruzarse ,sujetó...
El paisano a su montado
Y aunque nervioso y turbado
De esta manera le habló :
-Moza ahora que escampó
¡El aire la hace más bella!
A las flores no hace mella
Una lluvia nocturnal
Al otro día es normal
Que brille como una estrella.
La mujer se revolvió
En su lugar mansamente
Y mirándolo de frente
De frente le contestó :
-No se si merezco yo
El poder de ese requiebro
Pero en su palabra enhebro
Cumplidos de disparate
Si gusta tomar un mate
No he de soltarle los perros.

¡Y ahi nomás! se apeó de un salto
La gorra, se la quitó
Junto a la jovén se vió
¡Sin creer llegar tan alto!
Le dió la mano de asalto
La niña se la quitó...
¡Pucha que tonto pensó!
Ya habrá tiempo para eso
Y reparando en un beso
Con los mates...se apañó.
Versos de Rubén Ibero