A unos ranchos de terrón
que hay en la costa del Tala,
cayó el gaucho Juan Ayala
luciendo su redomón;
y habiendo allí una junción
que sin duda había olfatiao,
iba el gaucho preparao
con su ropa de domingo
y hasta el herraje del pingo
era un sol, por lo lustrao.
En cuanto el mozo se apió,
ató el flete en el palenque,
colgó al facón su rebenque
y pa’l rancho enderezó;
a los dueños saludó
como paisano de trato,
y dispués de andar un rato
empacao por los rincones,
el bastonero Lugones
lo convidó para un “gato”.
Como era allí forastero
para tuito el paisanaje,
al verlo tan sin coraje
lo créiban un chapucero;
y el diantres de bastonero,
con intención muy malina,
le dio de yunta, una china
diablo, como pa’ que Ayala,
maturranguiara en la sala
con la mejor bailarina.
Cuanto rompió el guitarreo,
y el cantor soltó un lamento,
aquel mozo se hiuzo un viento!
¡Qué figuras! ¡Qué floreo!
Me parece que lo veo:
media res pa’ arriba, tieza;
y abajo, ¡qué lijereza
le meniaba á los garrones,
que parecían á ocasiones
jundidos en una pieza!
Sonó un aplauso cerrao
cuanto paró el guitarrero,
y hasta el mesmo bastonero
aplaudía entusiasmao;
La moza que había bailao
se babiaba de orgullosa,
porque sin duda, á la moza
se le arroyó el corazón,
al óir esta rilación
que Ayala dijo á la hermosa:
“-Su ranchito de terrón
con su huerta y su enramada,
sus vaquitas, su majada,
y su perro cimarrón,
Cinto, golilla, facón,
su rabicano y su apero,
su fama de guitarrero,
y aún más, si es poco ofrecer,
da en pago de tu querer
este mozo forastero.”
Se pueden afigurar,
que el que rodó á la dentrada
salió con la res parada,
como diestro en el parar;
El mozo empezó a tayar
como criando coraje,
y se ganó entre el gauchaje.
Hasta arriarse con las bancas,
el amor de las potrancas
y el aprecio del criollaje.
………………………..
Como una deuda sagrada
siempre se debe pagar,
quiero, viejo, hacer constar
en su gaceta mentada
(que es la única encargada
de las cosas del campero),
que entre gauchos de culero
que hay por la costa del Tala,
es el gaucho Juan ayala
más gaucho que asao con cuero!
El Tape
(Al encontrar una versión datada en 09/1899, por lo que la entiendo anterior a la que estaba publicada, es que hago el reemplazo, teniendo ésta el titulo simplificado)
jueves, 23 de junio de 2011
martes, 14 de junio de 2011
MI OSCURO PA' LOS TRES
A ese famoso “Manchao”
y al “Alazán” de Cirilo
les puedo correr tranquilo
lo mismo que al “Colorao.”
Tengo un “Oscuro tapao”
que no tiene sangre ‘e toro,
no lo muenta ningún Floro,
larga con o sin bandera
y en la cancha que usté quiera
corre por plata o por oro.
Con que ya sabe, cuñao,
si le gusta, priendasé,
hagale honor a la fé
que le tiene a su “Manchao”.
Yo ando muy entusiasmao
porque mi “Oscuro” es parejo
conque, a su criterio dejo
la eleción de ese final
y si tiene capital
ponga, y que se haga el cotejo.
Así se sabrá aparcero
de los fletes, el valor,
y siempre será mejor
aquel que llegue primero.
Tengo confianza y espero
fácil alcanzar la meta
pues mi “Oscuro”, aunque ‘maceta’
si lo hago correr por plata
no le hacen boliar la pata
ni lo hacen clavar de jeta.
Sé que su flete “Manchao”
pa’ moverse no es enclenque
y lo corre a dos rebenques
porque es medio retobao.
Pero por anticipao
encomiéndese a Jesús.
Mi “Oscuro” que es una luz
sabe correr como bueno
cuando lo afirmo en el freno
y me echo sobre la cruz.
Y si llega la ocasión
de aceptar el desafío
le jugaré al pingo mío
en priendas, un fortunón,
entre ellas un tirador
recuerdo del finao Tata
todito tapao en plata,
rastra, espuelas y el recao
y hasta un pañuelo bordao
que me regaló mi “Ñata”.
Con respeto a la distancia
será la que se le antoje,
mi “Oscuro” estira y se encoje
a según la circunstancia;
yo vivo en esa confianza
porque nunca me ha fallao
y está tan acostumbrao
a guapear en los finales,
que si corremos ¡no vale
si no le gano cortao!
(7/1945)
y al “Alazán” de Cirilo
les puedo correr tranquilo
lo mismo que al “Colorao.”
Tengo un “Oscuro tapao”
que no tiene sangre ‘e toro,
no lo muenta ningún Floro,
larga con o sin bandera
y en la cancha que usté quiera
corre por plata o por oro.
Con que ya sabe, cuñao,
si le gusta, priendasé,
hagale honor a la fé
que le tiene a su “Manchao”.
Yo ando muy entusiasmao
porque mi “Oscuro” es parejo
conque, a su criterio dejo
la eleción de ese final
y si tiene capital
ponga, y que se haga el cotejo.
Así se sabrá aparcero
de los fletes, el valor,
y siempre será mejor
aquel que llegue primero.
Tengo confianza y espero
fácil alcanzar la meta
pues mi “Oscuro”, aunque ‘maceta’
si lo hago correr por plata
no le hacen boliar la pata
ni lo hacen clavar de jeta.
Sé que su flete “Manchao”
pa’ moverse no es enclenque
y lo corre a dos rebenques
porque es medio retobao.
Pero por anticipao
encomiéndese a Jesús.
Mi “Oscuro” que es una luz
sabe correr como bueno
cuando lo afirmo en el freno
y me echo sobre la cruz.
Y si llega la ocasión
de aceptar el desafío
le jugaré al pingo mío
en priendas, un fortunón,
entre ellas un tirador
recuerdo del finao Tata
todito tapao en plata,
rastra, espuelas y el recao
y hasta un pañuelo bordao
que me regaló mi “Ñata”.
Con respeto a la distancia
será la que se le antoje,
mi “Oscuro” estira y se encoje
a según la circunstancia;
yo vivo en esa confianza
porque nunca me ha fallao
y está tan acostumbrao
a guapear en los finales,
que si corremos ¡no vale
si no le gano cortao!
(7/1945)
domingo, 12 de junio de 2011
EL REDOMÓN
¡Ah, china! Cuando te miro
y se me hincha el redomón
me corcovea el corazón
pa’ besarte en un suspiro,
la esperanza traigo ‘e tiro
y la intención en el lazo,
y como buen ginetazo
a mi pingo escarceador
en el brete de tu amor
lo haré entrar de un rebencazo.
Traigo atada con los tientos
la duda que me has dejao
y por matras del recao
puse tuitos mis tormentos,
de freno los pensamientos
que ni siente el redomón
porque al salir del galpón
con la rapidez de un chumbo
relinchando agarra el rumbo
pa’l rancho de mi ilusión.
Vos, criolla, l’echaste un pial
a tan ariscazo flete
y aunque yo era buen ginete
cái junto con el bagual,
y hoy que vuelvo a tu corral
donde sufrí la pialada
sería injusto, china amada,
que me largués campo ajuera,
así que… abrí la tranquera
pa’ conocer tu invernada.
Ya lo sabés, bien querido,
tratámelo con amor,
que’l pingo es merecedor,
por lo mucho que ha sufrido.
Cuidalo… que está sumiso
y atendeme corazón…
si le quitás la ilusión
de rascarse en tu palenque
pior que espuelas y rebenque
será pa’ mi redomón!...
Versos de J. Luis Comparada
y se me hincha el redomón
me corcovea el corazón
pa’ besarte en un suspiro,
la esperanza traigo ‘e tiro
y la intención en el lazo,
y como buen ginetazo
a mi pingo escarceador
en el brete de tu amor
lo haré entrar de un rebencazo.
Traigo atada con los tientos
la duda que me has dejao
y por matras del recao
puse tuitos mis tormentos,
de freno los pensamientos
que ni siente el redomón
porque al salir del galpón
con la rapidez de un chumbo
relinchando agarra el rumbo
pa’l rancho de mi ilusión.
Vos, criolla, l’echaste un pial
a tan ariscazo flete
y aunque yo era buen ginete
cái junto con el bagual,
y hoy que vuelvo a tu corral
donde sufrí la pialada
sería injusto, china amada,
que me largués campo ajuera,
así que… abrí la tranquera
pa’ conocer tu invernada.
Ya lo sabés, bien querido,
tratámelo con amor,
que’l pingo es merecedor,
por lo mucho que ha sufrido.
Cuidalo… que está sumiso
y atendeme corazón…
si le quitás la ilusión
de rascarse en tu palenque
pior que espuelas y rebenque
será pa’ mi redomón!...
Versos de J. Luis Comparada
SURESTADA
Que el sol no se deja ver
van quince días, lo menos;
los campos de agua están llenos
de tanto y tanto llover.
El viento, que al parecer
no piensa amenguar su brío,
sigue soplando del río
y hace rodar a empujones
abultados nubarrones
por el espacio sombrío!
Cruzan los patos silbones
en línea, como soldados,
y entre los pastos mojados
mueren de frío los pichones.
En la cocina, unos peones
matean junto al fogón;
otros en blando vellón
dormitan el día entero.
¡Mientras canta el aguacero
en las chapas del galpón!
Nubes negras en tropel
recorren el cielo plomo
y el arroyo hinchando el lomo
ya rebalza su nivel,
a veces un redondel
de azul, amaga su intento;
pero otra vez ese viento
que en su rumbo continúa
¡y vuelve a cuartear garúa
y a entoldar el firmamento!
A un ranchito de terrón
lo socavó la corriente
y apenas pudo la gente
salvarse del aluvión.
Un ternerito mamón
se ahogó pegao al alambre;
la hacienda flaca y con hambre
se refugia en las lomadas,
¡y en el corral, las majadas
son víctimas del calambre!
Haciendo una cruz de sal
tras de una puerta cualquiera,
la gente creyente espera
alejar el temporal.
Pero es en vano; el caudal
colma campos y caminos;
las astas de los molinos
indican lluvia en los vientos,
¡y los batracios contentos
croan en charcos vecinos!
El que dobló el espinazo
sobre el surco en la labranza
ve naufragar su esperanza
y lamenta su fracaso.
Pero hay que esperar; acaso,
mañana sobre el crucero
del pozo, suelte el hornero
su canto de nota agreste;
¡y con chiripá celeste
llegue soplando el pampero!
van quince días, lo menos;
los campos de agua están llenos
de tanto y tanto llover.
El viento, que al parecer
no piensa amenguar su brío,
sigue soplando del río
y hace rodar a empujones
abultados nubarrones
por el espacio sombrío!
Cruzan los patos silbones
en línea, como soldados,
y entre los pastos mojados
mueren de frío los pichones.
En la cocina, unos peones
matean junto al fogón;
otros en blando vellón
dormitan el día entero.
¡Mientras canta el aguacero
en las chapas del galpón!
Nubes negras en tropel
recorren el cielo plomo
y el arroyo hinchando el lomo
ya rebalza su nivel,
a veces un redondel
de azul, amaga su intento;
pero otra vez ese viento
que en su rumbo continúa
¡y vuelve a cuartear garúa
y a entoldar el firmamento!
A un ranchito de terrón
lo socavó la corriente
y apenas pudo la gente
salvarse del aluvión.
Un ternerito mamón
se ahogó pegao al alambre;
la hacienda flaca y con hambre
se refugia en las lomadas,
¡y en el corral, las majadas
son víctimas del calambre!
Haciendo una cruz de sal
tras de una puerta cualquiera,
la gente creyente espera
alejar el temporal.
Pero es en vano; el caudal
colma campos y caminos;
las astas de los molinos
indican lluvia en los vientos,
¡y los batracios contentos
croan en charcos vecinos!
El que dobló el espinazo
sobre el surco en la labranza
ve naufragar su esperanza
y lamenta su fracaso.
Pero hay que esperar; acaso,
mañana sobre el crucero
del pozo, suelte el hornero
su canto de nota agreste;
¡y con chiripá celeste
llegue soplando el pampero!
sábado, 11 de junio de 2011
YO SOY SINFORIANO DÍAZ
Yo soy Sinforiano Díaz
de los milicos de López
del tiempo que en dos galopes
se entraba en las tolderías,
no tengo más garantías
que ser un paisano honrao,
yo nací sobre un recao
en un ranchito de barro
y en la Iglesia de Navarro
dicen que fui bautizao.
Mi padrino fue Gerardo
-un viejo como quebracho-
capataz desde muchacho
en la estanzuela de “El Cardo”,
hijo de Basilio Pardo
que una vez en el bañao
pelió con Rosendo Aldao
frente a frente y mano a mano,
por un potrillo orejano
que Pardo le había marcao.
Mi madre fue Primitiva,
hija de Crecencio Varga
de una decencia tan larga
y pura raza nativa;
la pobre murió cautiva
en la tribu de Painé
de un malón que me salvé
porque don Serapio Herrera,
me levantó en la tranquera
en ancas de un pangaré.
Señores soy Sinforiano,
para lo que ustedes manden,
porque… no quiero que anden
creyéndome un orejano;
de mi prienda y de mi ruano
tengo vista del juzgao,
yo fui chasqui y fui soldao
en las horas de la guerra,
y en la paz de nuestra tierra
soy resero y peón de arao.
de los milicos de López
del tiempo que en dos galopes
se entraba en las tolderías,
no tengo más garantías
que ser un paisano honrao,
yo nací sobre un recao
en un ranchito de barro
y en la Iglesia de Navarro
dicen que fui bautizao.
Mi padrino fue Gerardo
-un viejo como quebracho-
capataz desde muchacho
en la estanzuela de “El Cardo”,
hijo de Basilio Pardo
que una vez en el bañao
pelió con Rosendo Aldao
frente a frente y mano a mano,
por un potrillo orejano
que Pardo le había marcao.
Mi madre fue Primitiva,
hija de Crecencio Varga
de una decencia tan larga
y pura raza nativa;
la pobre murió cautiva
en la tribu de Painé
de un malón que me salvé
porque don Serapio Herrera,
me levantó en la tranquera
en ancas de un pangaré.
Señores soy Sinforiano,
para lo que ustedes manden,
porque… no quiero que anden
creyéndome un orejano;
de mi prienda y de mi ruano
tengo vista del juzgao,
yo fui chasqui y fui soldao
en las horas de la guerra,
y en la paz de nuestra tierra
soy resero y peón de arao.
VIEJA PAVITA CAMPERA
Vieja pavita campera
a vos te quiero cantar
Dios te quiso acollarar
al mate de mis quimeras.
Antigua y noble aparcera;
desinteresada y leal
fuiste amiga del mensual
y la novia del resero…
Y más de un viejo puestero
te ha sabido valorar.
Calderita compañera
fierro, bronce y aluminio,
te cuidaba como a un niño
aquel viejazo linyera.
Reliquia gaucha que fueras
estandarte en mil patriadas,
y aunque estás muy aboyada
que hasta te baila la tapa,
capaz de darme la yapa
si el agua está bien templada.
Si hasta detrás de las rejas
consolaste los quebrantos,
fuiste testigo del llanto
de un pasao que nos aqueja.
Tu fiel estirpe refleja
(aunque tiznada tu estampa)
que sos símbolo en las pampas
de nuestro suelo genuino…
Sos más criolla que los trinos
de un chingolo en una guampa.
Por eso quiero cantarte…
“vieja pavita campera”
con devoción verdadera
viá estas décimas brindarte.
M’he tentao de calentarte
con leñas del sentimiento,
y aprovechando el momento
de mi agreste inspiración,
te llevo en mi corazón…
Y enancada en mis “seis tientos”.
(Moreno, Pcia. de Bs. As.)
a vos te quiero cantar
Dios te quiso acollarar
al mate de mis quimeras.
Antigua y noble aparcera;
desinteresada y leal
fuiste amiga del mensual
y la novia del resero…
Y más de un viejo puestero
te ha sabido valorar.
Calderita compañera
fierro, bronce y aluminio,
te cuidaba como a un niño
aquel viejazo linyera.
Reliquia gaucha que fueras
estandarte en mil patriadas,
y aunque estás muy aboyada
que hasta te baila la tapa,
capaz de darme la yapa
si el agua está bien templada.
Si hasta detrás de las rejas
consolaste los quebrantos,
fuiste testigo del llanto
de un pasao que nos aqueja.
Tu fiel estirpe refleja
(aunque tiznada tu estampa)
que sos símbolo en las pampas
de nuestro suelo genuino…
Sos más criolla que los trinos
de un chingolo en una guampa.
Por eso quiero cantarte…
“vieja pavita campera”
con devoción verdadera
viá estas décimas brindarte.
M’he tentao de calentarte
con leñas del sentimiento,
y aprovechando el momento
de mi agreste inspiración,
te llevo en mi corazón…
Y enancada en mis “seis tientos”.
(Moreno, Pcia. de Bs. As.)
SÉ LO QUE'S
Sé lo que’s ir galopeando
por caminos polvorientos
y sé lo que son los vientos
cuando de frente van dando.
Sé lo que’s el ir arando
llevando el surco derecho,
sé bien lo que’s un repecho
lo mismo que una bajada,
sé lo que’s en la pialada
volcar de revé’ o derecho.
Sé lo que’s en la esquilada
largar sin haber cortao,
sé lo que’s haber andao
deschalando en la juntada.
Sé lo que’s en la tabiada
pisar y copar la banca,
sé lo que’s cuando se enanca
la contra en una baraja,
sé lo que’s sacar ventaja
a la vida, por si se manca.
Sé lo que’s en un arreo
ir a la punta marchando
y sé lo que’s ir trozando
si hay que hacer algún vadeo;
sé lo que’s el cencerreo
que va la huella alegrando,
sé lo que’s andar andar rondando
la tropa en noche serena,
sé lo que’s cuando una pena
al cristiano lo está ahogando.
Sé lo que’s en la emparvada
el manejo de la horquilla,
sé lo que’s hacer gavilla
y el trabajo de enfardada;
sé lo que’s es en la embolsada
coser parejo, orejiar,
y sé lo que’s al pasar
el bolsero pa’ la estiba
calar de abajo y de arriba
pa’ poder clasificar.
Sé lo que’s en la boleada
largar el tiro certero;
lo que’s cimbra, bebedero,
lo que’s laguna o aguada.
Sé lo que’s de madrugada
ensillar junto al galpón,
y aprovecho la ocasión
pa’ decir sin fantasía:
sé lo que’s en tierra mía
“¡la Patria y la Tradición!”
Versos de Rodolfo Nicanor Kruzich
por caminos polvorientos
y sé lo que son los vientos
cuando de frente van dando.
Sé lo que’s el ir arando
llevando el surco derecho,
sé bien lo que’s un repecho
lo mismo que una bajada,
sé lo que’s en la pialada
volcar de revé’ o derecho.
Sé lo que’s en la esquilada
largar sin haber cortao,
sé lo que’s haber andao
deschalando en la juntada.
Sé lo que’s en la tabiada
pisar y copar la banca,
sé lo que’s cuando se enanca
la contra en una baraja,
sé lo que’s sacar ventaja
a la vida, por si se manca.
Sé lo que’s en un arreo
ir a la punta marchando
y sé lo que’s ir trozando
si hay que hacer algún vadeo;
sé lo que’s el cencerreo
que va la huella alegrando,
sé lo que’s andar andar rondando
la tropa en noche serena,
sé lo que’s cuando una pena
al cristiano lo está ahogando.
Sé lo que’s en la emparvada
el manejo de la horquilla,
sé lo que’s hacer gavilla
y el trabajo de enfardada;
sé lo que’s es en la embolsada
coser parejo, orejiar,
y sé lo que’s al pasar
el bolsero pa’ la estiba
calar de abajo y de arriba
pa’ poder clasificar.
Sé lo que’s en la boleada
largar el tiro certero;
lo que’s cimbra, bebedero,
lo que’s laguna o aguada.
Sé lo que’s de madrugada
ensillar junto al galpón,
y aprovecho la ocasión
pa’ decir sin fantasía:
sé lo que’s en tierra mía
“¡la Patria y la Tradición!”
Versos de Rodolfo Nicanor Kruzich
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