lunes, 21 de septiembre de 2026

EL MATE

 ¡Mate que de la cocina,

cuando era el gaucho resero

en el fiador del overo

sujetó amante la china!

No era la mano muy fina

pero si muy cariñosa

la que en forma laboriosa

labró un lema que decía:

“Es de su gaucho, María”

En su corteza lustrosa!


En un alto del camino,

de madrugada o de tarde

cuando el sol de enero arde

por el cielo peregrino,

fue su amargor argentino

que retempló al andariego

y apagó fuego con fuego

vaciando más de una pava:

¡Que el alma se retemplaba

con el magnífico riego!


En la palma de la mano,

como si fuera su nido,

un hueco siempre ha tenido

este amigo del paisano;

la china desde temprano

con él andaba atareada

y con la crin enredada

olvidó todo artificio

para despuntar el vicio

con la primera cebada!


A un rancho apenas se llega

quiere su dueño obsequiar;

pone el agua a calentar

y en ello nos da una prueba

pronto un buen mate le entrega

a la visita que aceta

y si quien ceba, coqueta

parece dar ocasión

¡Disimulado y zorrón

la mano, el mozo, le aprieta!

                                  (1938)

Versos de Marcelo Altuna                                              

No hay comentarios:

Publicar un comentario