jueves, 25 de abril de 2013

CANCHANDO

Por la forma de expresarme
ya van a saber quien soy
porque en cada, verso doy
algún rastro pa’ sacarme
no me gusta compararme
cada cual tiene lo suyo
nunca hago mucho baruyo
pues no hay quien vuele sin alas
y nunca yega a ser tala
aquel que nació pa’ yuyo.

Antes pa’ todos no era
el usar la bota’e potro
pero hoy el tiempo ya es otro
y se las pone cualquiera
la mentira donde quiera
se disfraza de verdá
moral, honra, dignidá,
ya fueron dadas de baja
y hasta se saca ventaja
de la palabra amistá.

Desde que le eché la pata
a este suelo que ahora piso
comprobé que al indeciso
cualquier cosa lo abatata
que el pobre nunca hace plata
si su trabajo es honrao
quien quiera ser respetao
debe respetar también
y andar por la güeya bien
deja puertas sin candaos.

Si en mí hay virtudes jamás
pretenda que de ellas le hable
si tengo algo destacable
que lo digan los demás
no está obligao a dar más
quien lo suyo ha compartido
el tiempo a mi me ha servido
pa’ razonar de este modo
y quien cree saberlo todo
tiene muy poco aprendido.

Ya en la mitaá del camino
con ganadas y perdidas
le voy “canchando” a la vida
la suerte de mi destino
como todo hombre con tino
sé donde me hayo parao
el adelanto lograo
lo almiro y lo aplaudo a veces
pero en otras me parece
que era más lindo el pasao.

Versos de Ricardo “Tito” Urnissa

miércoles, 24 de abril de 2013

UN POTRO GRANDE


Por su intermedio aparcero
amigo Abel si por áhi,
lo ve a don Carlos Loray
lo felicita primero,
por su relato campero
donde a lo crioyo se arroga
un legao que no deroga,
 el más contrario de Hernández
y le avisa: un potro grande,
tengo pa’ probar sus sogas.

Si era grande el mancarrón
que le agarró a don Urbano,
le digo, mi bayo ruano
más bien parece un galpón,
es hijo de un percherón
la madre es Anglo-Normando,
y no es para andarlo atando
con tira’e ropa interior,
cuando le eche al atador
casi mil que anda pesando.

Que las va a probar tranquilo
se va a quedar don Loray,
cuando se afirme caray
y dentre a echarle los kilos.
Y lo va a tener en vilo
al palo duro es un echo,
porque es forzudo el desecho
prueba de eyo es un torcido,
que está colgao ingerido
como de adorno en el techo.

No crea que’n Madariaga
no queda algún domador,
que les aplique el rigor
a potros como ese plaga,
ni tampoco por la paga
ando arisquiando el bolsiyo,
sino muy simple y senciyo
yo le mando el bayo ruano,
pa’ que no pierda la mano
ya que entregó el doradiyo.

Cuando salga pa’ Cañuelas
Carlos Isla en el camión,
le mandaré el mancarrón
bajo su gaucha tutela,
si pasa la portezuela
de la jaula es pan comido,
porque es anchazo el fornido
y de alzada ni le cuento,
que parece un monumento
sobre una loma esculpido.

Gracias Abel amigazo
por hacerme la gauchada,
de darle a la paisanada
por su intermedio un abrazo,
y con Loray un gustazo
va a ser estrechar su diestra,
cuando otra obra maestra
de aqueyas de su autoria,
se acoyare con las mías
trenzando las cosas nuestras.

Versos de Felipe Olivera Moreno

martes, 23 de abril de 2013

EL TOSTAU DE LOS HERNÁNDEZ

A Luis Hernández y por el recuerdo de  Cora, su padre.

1
Con alguna galopiada
el “Cora” se lo compró
cuando Irey lo remató
en Brandsen, a la pasada;
linda postura y alzada
tiene el caballo “tostau”
y mucho se ha comentau
hablando de forma seria:
si un redomón va a la feria
…por algo lo habrán largau.
2
El “Cora”, en su condición
al ser un buen domador,
con sacrificio y sudor
ganó nombre en la región;
su recau al redomón
se lo cinchó precavido,
ya enhorquetao, decidido
lo convidó para “El Parque”
y es justo que le remarque
a un “tostau” muy atrevido.
3
Atrevido en el coraje,
encarador pa’ la hacienda
y al llamado de la rienda
obedece en los viraje’;
salió guapo para el viaje,
muy buena carta del mazo,
despierto si nota un brazo
campo abierto, revoliando,
pa’ después quedar tirando
de frente… mirando el lazo.
4
Por andar siempre enyuntao
a Luis, uno de sus hijo’,
“Cora”, que lo ve prolijo,
le entrega el pingo “tostau”.
El muchacho entusiasmau
pa’ todos lau lo enderieza,
le valora la guapeza
y toda su fiel entrega
pero… a veces se reniega
al levantar la cabeza.
5
Luis no lo quiere seguir
le dice: –Tiene un defeto;
“Cora”, callau, con respeto
lo agarra, pa’ corregir,
sabe del buen porvenir
que va a tener el “tostau”,
en su mano está confiau
para seguirlo enseñando
y con el tiempo logrando
un pingo garantizau.
6
Anduvo en él, trabajando,
acreditau pa’ un quehacer;
cualquier paisano a su ver
lo termina ponderando.
Por otros pagos  pisando
se supo bien comportar,
resuelto al apadrinar
en la fiesta más campera
y a Luis, de buena manera
se lo vuelve a regalar.
7
Alegría, tristeza, anhelo
la de Luis y familiares
cuando entran los pesares
porque “Cora” rumbió al cielo,
pero un orgullo revelo
que tiene su hijo plantau,
por su padre y bien montau
hoy ensilla un lindo pingo
y apadrina algún domingo
en el caballo “tostau”.
8
Lo tiene hoy en un potrero
ayá, para el lau del río
y si cuadra un desafío
cuenta con él, compañero.
Vivencias de algo campero
pa’ que en  un verso desande
y a lo criollo por donde ande
es la historia de un “tostau”,
con el sentimiento honrau
de Luis, hacia “Cora” Hernández
                                            (9/08/2012)
Versos de Carlos Daniel Líneas

COMO QUISIERA MI PINGO


Raza crioya, definida,
güena tabla del cogote
pa’ distinguirse de un lote,
güen tuse y cabeza erguida;
cola ancha y estendida
a la altura del garrón,
que sea, bien livianón
especialmente de abajo,
que se adate pa’l trabajo
o… pa’ salir de “pintón”.

Cada oreja bien formada,
manso, pero tranquiador  
y que sea encarador
en cualquier atropeyada,
descontao la güena’lzada
y el andar acompasao,
que haya estao bien tironiao
en la boca, sin pasarlo,
y que yo pueda‘garrarlo
con un pañuelo estirao.

Me gustaría de que juera
de pelo tradicional
y lo vasos, por igual
tuitos negros, los tuviera.
De una cuarta bien entera
entre medio’e los brazuelos,
que no ande mirando el cielo
y encare las zanjas bravas,
que no se fabrique babas
o vaya enfrentando el suelo.

Que no estrañe la comida
de cualquier tipo que sea,
por si una vez escasea
que sea de laya sufrida.
Que me de’l frente enseguida
cuando lo voy a enfrenar
y no lo vea tutubiar
si está lejos y lo yamo,
que haga’l galope ese tramo
y escuche su relinchar…

 Versos de  Agustín A. López

miércoles, 17 de abril de 2013

ENNOVIAO

Ha llegao la primavera
y el aire está perfumao
como si hubieran echao
agua florida’e primera;
en mirando campo ajuera
se divisan los colores
que entre los pastos las flores
van tejiendo primorosas
con alas de mariposas
y dorados resplandores.

Al galope por la güeya
que se estira culebriando,
un mozo se va alejando
como guiao por una estreya;
de tanto pensar en eya
se ha quedao sin pensamientos,
y lleva atao a los tientos
un amor que lo chucea
y deande quiera que sea
se la va nombrando al viento.

Nunca ha sido muy formal
y siempre jue abandonao
pero áura que anda ennoviao
ya naides lo mira mal,
‘ta trabajando’e mensual,
se ha comprao pilchas decentes
y asigún dice la gente
es serio y trabajador.
¡Cha lo que puede el amor
cuando llega redepente!

Se llama Nemesio Ayala
y eya Dolores Valdés
y hace apenitas un mes
que le anda arrastrando el ala;
la encontró en un monte’e talas
llevando un atao de leñas,
se le acercó haciendo señas
y por miedo de asustarla
dentró dispués a silbarla
y… dende entonces: la sueña.

Ese día va risuelto
a decirle que la quiere
y que con eya prefiere
vivir atao y no suelto;
dos o tres veces se ha güelto
sin haberle dicho nada,
pero… ya noche cerrada
esta vez viene cantando
y al aire le va gritando:
“¡Ya tengo mi pior es nada!”

Versos de Miguel Ángel Castagnino

martes, 16 de abril de 2013

CAÑADÓN DE LAS HORQUETAS

“Cañadón de Las Horquetas”
perfumado de tomillos
donde mi flete “rosillo”
aparté de una manda;
están tus huellas taladas
de tanto pasar baguales;
por entre los jarillales
que perfuman tus isletas
pasó la presencia inquieta
de zorreros y mensuales.

Vos me sacaste las ganas
de galopeador sin yel.
Los dos juntos, con Javier,
te anduvimos la distancia;
y al recordar la elegancia
del galope del “rosillo”
iba encendiendo los grillos
en la coscoja del freno,
y a este bardino sereno
le diste tu mejor brillo.

“Cañadón…” donde las vacas,
de Carpio Suárez, guampudas,
me hicieron poner en duda
lo eficaz de las rodajas,
si cuando en la región baja,
me lo rayaron al pingo,
“Cañadón…”, chá…! que era lindo
correr sobre tu lomillo!...
Y después junto a los grillos
ir quedándome dormido.

Pero desperté del sueño,
presagio de mi destino,
coscoja de los bardinos
que les multiplica el canto,
águila de pecho blanco
que anida en esa región,
y al rejuntar la emoción
de cantarle a mi querencia
el fruto de mi experiencia
canta por vos, “Cañadón”.

Versos de Julio Domínguez

lunes, 1 de abril de 2013

LA VUELTA DEL RESERO

Cuando la noche es oscura
y el rumbo se presta a yerros,
el tilín de los cencerros
es la guía más segura;
la madrina va en procura
de la querencia afanosa,
y la noche tenebrosa
parece menos huraña
¡dando una apariencia extraña
de misterio a cada cosa!

De los ranchos más cercanos
llegan furiosos ladridos
y los teros, sorprendidos,
gritan su angustia en los llanos.
Al llegar a los pantanos
el galope se detiene
y con molestia se aviene
el pingo baquiano al cruce:
más la espuela que lo induce
con él compasión no tiene!

La brasa del pucho que arde
porque el viento la acaricia,
en la noche desperdicia
el brillo que hiciera alarde;
se agranda de tarde en tarde
y parece así una estrella
que recorriese la huella
en la boca de un varón
¡campeando algún corazón
perdido en la noche aquella!

El viento descansa a ratos
dormitando en las cañadas
y descubre a la bandada
el silbido de los patos;
los teros sus alegatos
siguen en largo desvelo,
y alas tendidas en vuelo
de un pájaro misterioso,
en la noche, sin reposo
son las puntas del pañuelo.

Y el ruido del galopar
se prolonga en el camino
rumbo al deseado destino
que aguarda nuestro llegar;
un alegre respirar
el pecho gozoso hincha
que aunque esté floja la cincha
apura el gaucho el halago
de sentirse ya en el pago,
pues la madrina relincha.
                                     (julio/1935)
Versos de Marcelo Altuna